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Intenta Guardia Nacional frenar caravana migrante

Intenta Guardia Nacional frenar caravana migrante
Decenas de vehículos del Ejército, Guardia Nacional y del INM encapsularon a los migrantes parta evitar que avanzaran.

Publicación:29-08-2021
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Efectivos del Ejército, Guardia Nacional (GN) y agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) intentaron desmantelar una caravana de migrantes

Tapachula, Chiapas.- Efectivos del Ejército, Guardia Nacional (GN) y agentes del Instituto Nacional de Migración (INM) intentaron desmantelar una caravana de migrantes de Haití, Venezuela, Colombia, El Salvador, Honduras y Guatemala, la cual partió de esta ciudad la mañana de ayer sábado.

Temprano, en medio de música y baile, la caravana siguió su camino, bajo los fuertes rayos del sol y temperatura de 38 grados.

El contingente, integrado por hombres, mujeres y niños logró cruzar un primer retén migratorio ubicado en el ejido Viva México, a unos 15 kilómetros de Tapachula.

Cinco kilómetros adelante, en el crucero que comunica al municipio de Mazatán, un grupo de agentes del Instituto Nacional de Migración, que se desplazaban en combis custodiados por una patrulla de la Guardia Nacional, detuvieron a una treintena de migrantes que se quedaron rezagados, registrándose un primer enfrentamiento, donde una menor haitiana resultó lesionada en la cabeza por una pedrada.

A las 12:00 horas del día, el contingente cruzó la caseta de revisión migratoria de Huehuetán, donde los agentes migratorios no les impidieron el paso.

A unos 15 kilómetros de Huixtla, en donde se encontraba el presidente Andrés Manuel López Obrador, decenas de vehículos del Ejército, Guardia Nacional y del INM —encabezados por altos jefes militares— encapsularon a los migrantes parta evitar que avanzaran al lugar donde se encontraba el Presidente.

El grueso de los integrantes de la caravana —haitianos y cubanos— huyeron a las montañas junto con sus hijos y mujeres. Otros más fueron sometidos.

Algunos de los migrantes centroamericanos lanzaron piedras a los agentes federales y mi-litares, quienes se replegaron. También lograron rescatar a algunos de sus compañeros detenidos que se encontraban en un camión, el cual fue apedreado.

A las 19:00 horas centenares de migrantes que lograron romper el cerco militar se agruparon y continuaron su camino bajo una fuerte lluvia. Varias mujeres con sus hijos enfermos con temperatura, diarrea y dolor de cabeza optaron por entregarse.

El contingente, integrado además por cubanos, venezolanos y centroamericanos, dejó Tapachula después de cinco días de movilizaciones y protestas frente a las oficinas del Instituto Nacional de Migración (INM) y la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (COMAR).

Los extranjeros, entre quienes van menores de edad, salieron del parque central de Tapachula hacia la autopista de México con Guatemala. Cuando cruzaban por Huehuetán, elementos del INM cerraron la caseta de revisión y se retiraron. Libres de obstáculos los migrantes cruzaron, algunos corriendo y gritando jubilosos.

Más adelante, entre Huehuetán y Tuzantán, toparon con un despliegue de la Guardia Nacional que trató de impedir el avance. Los agentes federales intentaron detenerlos, pero los migrantes respondieron con golpes y palos para abrirse paso, otros cruzaron por el monte y el río.

La caminata fue bajo el intenso calor, aunque por la tarde los sorprendió la lluvia que no detuvo su trayecto. Un migrante centroamericano confío en que mantendrán el viaje a pesar de las adversidades.

"¿Qué le vamos a hacer? Nos va pegando sol y agua, pero no importa; esperamos que el presidente López Obrador se ponga la mano en la conciencia y nos atienda; vamos muchos padres con hijos", enfatizó.

Wilner Metelus, presidente del Comité Ciudadano en Defensa de los Naturalizados y Afromexicanos, solicitó al gobierno de México que no disponga de la fuerza policíaca en contra de los migrantes y "que respete sus derechos".

Integrantes del Centro de Derechos Humanos Fray Matías de Córdova proporcionaron agua a los migrantes, que bajo los árboles y la orilla de la carretera se detuvieron en varias ocasiones para descansar.

Empresarios y comerciantes han señalado que el plan de contención migratorio en la frontera sur propició que se tengan unos 120 mil extranjeros varados, los cuales que promedian más del 30% de la población de Tapachula, que tiene 353 mil lugareños.

De acuerdo con información extraoficial, el próximo lunes saldrá otra caravana de Tapachula en protesta por el burocratismo de las autoridades de migración y de la Comisión Mexicana de Ayuda a Refugiados (Comar) para otorgarles el estatus de refugiados.

Queja en aumento

Desde el pasado lunes, migrantes haitianos, centro y sudamericanos realizaron acciones de protesta para demandar la agilización de sus documentos de solicitud de refugio para que puedan desplazarse a otros estados del país, debido a la sobrepoblación de extranjeros en esta ciudad.

Los caribeños exigieron a las autoridades que cesen los abusos contra ellos, que dejen de encarcelarlos en la estación migratoria Siglo 21 y no los "vayan a tirar" a Guatemala sin ningún documento, pues eso viola los acuerdos internacionales.

Los migrantes explicaron que Tapachula se encuentra saturada de migrantes de diversas nacionalidades y están varados unos 30 mil haitianos, así como cubanos, venezolanos, hondureños, salvadoreños, guatemaltecos, colombianos y nicaragüenses, entre otras nacionalidades.

Los caribeños aseguraron que se encuentran desesperados debido a que no hay trabajo, están enfermos, sin dinero para alimentarse y pagar la renta de viviendas que son muy elevadas.

"Los migrantes queremos salir de aquí, no hay nada para vivir, no hay casa, no hay trabajo, estamos viviendo en la calle enfermos y sin nada; ayúdanos", clamó el pasado jueves una mujer de 55 años.

Se calcula que en esta ciudad hay unos 30 mil haitianos en proceso de tramitación de la solicitud de refugio, aunado a los migrantes procedente de Cuba, Colombia, Venezuela, Honduras, El Salvador, Nicaragua, Honduras, entre otras nacionalidades.

Muchos migrantes viven en situación de calle sin trabajo e incluso algunos con sus hijos, quienes lucen enfermos.

Para sobrevivir, un grupo de haitianos se instalaron en las inmediaciones del mercado Sebastián para vender comida tradicional, ropa, calzado, cabellos sintéticos para trenzas y pelucas, artículos de bellezas, agua y refrescos embotellados.



« El Universal »