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"El tzotzil suena más dulce en la radio"

El tzotzil suena más dulce en la radio
Las lenguas indígenas en la radio

Publicación:15-03-2020
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Radio Amanecer es un puente de comunicación masivo entre autoridades comunitarias y pobladores de Betania

Tuxtla Gutiérrez, Chiapas.-Cada amanecer, Claudia María Gómez, locutora en lengua tzotzil de Radio Amanecer, la emisora que transmite desde la comunidad Betania del municipio de Teopisca, abre el micrófono y enlaza la comunicación y el diálogo con las voces ancestrales de la región, que resisten y preservan la identidad y la unidad de los pueblos originarios en esa región de Los Altos de Chiapas.

Radio Amanecer es un puente de comunicación masivo entre autoridades comunitarias y pobladores de Betania, un poblado integrado en su mayoría por familias tzotziles originarias de Chamula, desplazadas por motivos religiosos y políticos a partir de la década de 1970.

La señal de la emisora llega también a otras latitudes de Los Altos, donde conviven otras naciones originarias y grupos urbanos.

"Nuestras palabras tzotziles y tzeltales suenan más dulces en la radio; llevan la esencia, el alma de lo que somos, nuestra vida misma", afirma Claudia María, comunicadora cuya misión y compromiso -comenta- es impulsar la difusión y la preservación del bagaje lingüístico-cultural, principalmente entre las nuevas generaciones.

La voz de ellas. Desde las madrugadas, las emisiones de Radio Amanecer surcan montañas, atraviesan ríos y llegan a hogares y parcelas. La radio de Betania, la casa sonora de perfil comunitario-cultural, está instalada en un domicilio de calle Sinaí, número 3, e inicia transmisiones con música ancestral, algunas canciones en español y mensajes relacionados con los pueblos tzotziles y tzeltales.

La programación abre a las cinco de la mañana y concluye a las 10 de la noche con las entusiastas voces de las jóvenes locutoras que comparten temas de equidad de género, propuestas sociales, salud pública, medio ambiente, producción, desarrollo social, derechos humanos, grupos vulnerables y valores familiares.

Estas comunicadoras enfrentan el desafío de conservar "las antiguas palabras de los abuelos", las cuales son acicate contra el desarraigo y la transculturación que rompe la identidad, debido a la migración comunitaria y el uso no adecuado de la tecnología.

Claudia María se entusiasma de estar al micrófono. Sostiene que cada mensaje, las historias que cuenta o el modesto saludo que retransmite, contribuyen.

"Nuestra labor cuenta para robustecer las raíces, el árbol de la cosmovisión y la tradición de los tzotziles y el pueblo tzeltal en la lucha por mantener la identidad histórica y cultural de los pueblos", señala.

Junto a Claudia está su compañera de jornadas, Maricarmen Gómez, quien comparte su tiempo entre el micrófono, como operadora de cabina y en actividades de recepción, así como atención al público de Radio Amanecer.

"Mi labor y contribución a la comunidad -asegura- es ayudar a quienes hablan el tzotzil como lengua materna, y que además pretenden aprender a leer, escribir y hablar español".

La cobertura de Radio Amanecer se expande a municipios vecinos. Las ondas sonoras llevan mensajes y "recados" de personas y comunidades para familiares y conocidos. Ante situaciones contingentes o emergencias locales la radio es la vía directa de comunicación.

El director de Radio Amanecer, Sebastián Pérez López, destaca el esfuerzo y la colaboración de los pobladores que consiguieron la autorización gubernamental para transmitir después de años de gestión.

Finalmente, la señal de radio salió al aire el 23 de abril de 2017. El trabajo de tocar puertas y gestionar la concesión como radio comunitaria, afirma Sebastián, fructificó.

"Hacía tiempo que buscábamos la alternativa de poseer un medio de comunicación en la región. Ahora nos enlazamos con comunidades de municipios circunvecinos de Teopisca, entre ellos Villa las Rosas, Totolapa, El Parral, San Cristóbal de las Casas, Oxchuc y Huixtán".

Radio Amanecer incorpora a mujeres de pueblos originarios que exponen sus necesidades, demandas y propuestas. Ellas padecen los más altos índices de analfabetismo y sufren discriminación por ciertas prácticas de los usos y costumbres.

En sus entrañas, la estación se ha comprometido a que su personal reciba cursos de gramática, prosodia e historia. Todo para preservar su raíz.



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