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‘Decidió el narco en Tierra Caliente’

‘Decidió el narco en Tierra Caliente’
Cárteles que deciden el futuro político

Publicación:05-07-2021
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Marcaron el rumbo de las campañas, dijeron quién podría hacerla y quién no, también le indicaron a empresarios a quién apoyar y a quién no.

En la región de la Tierra Caliente de Guerrero las organizaciones criminales decidieron quiénes pudieron hacer campañas y esos candidatos fueron los que ganaron la elección del 6 de junio.

A algunos ni siquiera les permitieron registrarse, otros no pudieron arrancar campaña y unos más, a medio camino, renunciaron por las presiones. No hubo asesinatos pero sí privaciones de la libertad, tortura, intimidación, así como amenazas contra aspirantes y candidatos.

El mapa electoral de Tierra Caliente lo configuró la influencia de las organizaciones criminales. Marcaron el rumbo de las campañas, dijeron quién podría hacerla y quién no, también le indicaron a empresarios a quién apoyar y a quién no.

De acuerdo con información de la Fiscalía General de Guerrero y de la Fiscalía General de la República (FGR), en Tierra Caliente opera el “Cártel Jalisco Nueva Generación”, la “Familia Michoacana”, en dos fracciones, y un remanente de “Los Caballeros Templarios”.

“La Familia Michoacana”, en alianza con “Los Caballeros Templarios”, tienen predominio.

Tierra Caliente es una de las regiones donde los criminales se han empoderado más. Controlan aumento de los precios, distribución de productos y proveedores, todo impunemente.

A media campaña, un político de un municipio de la Tierra Caliente —que por seguridad omite su nombre— pronosticó los resultados de la elección. Dijo que en toda la región ganaría el PRI, sólo tenía dudas en la elección a gobernador.

El pronóstico no lo hizo de acuerdo con las preferencias electorales del momento, su razonamiento fue más primitivo: la sobrevivencia.

“Ya dieron la indicación de que únicamente se va a permitir hacer campaña a los del PRI y, en Tlalchapa, a Morena, así que nos pidieron que no nos movamos para no meternos en problemas”, manifestó.

Este pronóstico se cumplió al pie de la letra. El PRI y su aliado el PRD ganaron ca-si toda la región; las excepciones: Zirándaro y Tlalchapa, donde el triunfo fue para Morena.

Resultados del Instituto Electoral y de Participación Ciudadana (IEPC) así lo reflejan. La alianza entre PRI y PRD ganó Pungarabato, Coyuca de Catalán, Arcelia, Tlapehuala, Ajuchitlán del Progreso y Cutzamala. El PRD sólo logró San Miguel Totolapan, y Morena Zirándaro y Tlalchapa, este último desde hace nueve años consecutivos lo gobierna la familia Mora-Eguiluz y lo harán por al menos tres más.

El PRI ganó los dos distritos locales y el federal, mientras que en la elección por la gubernatura tuvo una ligera ventaja.

— Si de pura casualidad gana uno de los que ellos no aprobaron, ¿qué+ pasa? — se le preguntó.

“Nada, lo van a sentar y le van decir qué hacer”, dijo.

— Si de cualquier forma se van a imponer, ¿entonces por qué intimidar así? — se le cuestionó.

“De seguro le deben favores a los del PRI”, opinó.

— ¿Qué favores? — se insistió.

“Protección”, respondió.

El caso de Zirándaro. “Me levantaron, me torturaron para obligarme a no buscar la candidatura para reelegirme por una razón: están molestos porque no les dimos dinero.

“Para ellos es necesario imponer a alguien que sí acatará sus órdenes, que se sometiera a sus reglas. En mi caso, como no hubo formas a través del diálogo, hubo la necesidad de demostrarme que tienen la capacidad de matarme”, cuenta Gregorio Portillo, alcalde de Zirándaro y quien desde hace dos meses está fuera de su municipio porque, dice, hay orden de matarlo.

El 17 de marzo, hombres armados lo privaron de la libertad junto con sus escoltas. Todo ocurrió a 500 metros de la base que tiene montada en Zirándaro la Guardia Nacional. Le dejaron bien en claro que no lo querían en el proceso electoral.

— ¿Eso le dijeron?, ¿tú no entras al proceso? — se preguntó.

“Sí, así fue. La tortura fue por haberme inscrito como aspirante al proceso interno de Morena para reelegirme. La indicación fue esa, que no participara”, señaló.

En Zirándaro, en 2019, el CJNG y la Familia Michoacana comenzaron una disputa. Según Portillo Mendoza, él quedó en medio de la confrontación.

“Lo que me pedían es que utilizara al gobierno para mover al Ejército de un lugar a otro. En ese momento no me pedían dinero, me pedían que interviniera, que negociara con el Ejército, que pidiera seguridad en ciertas zonas que a ellos les beneficiara. Como no lo hice, se molestaron”, dijo.

Portillo Mendoza no pisa Zirándaro desde hace dos meses. Desde lejos vio el proceso en la Tierra Caliente y cómo se eligió a su sucesor.

Lo que sucedió no le extraña: “Lo hemos estado evaluando, porque de Tierra Caliente hasta Teloloapan, es la única región donde hay ese control tan extremo de no permitir que participen otros candidatos, es entendible: los municipios son fuente de financiamiento. La mayoría de los ayuntamientos son controlados por el crimen”, afirmó.

Sin oportunidad. Ahí mismo, en Zirándaro, el candidato del PRI-PRD, Jaime Torres García, a la mitad de la campaña tuvo que salir huyendo por amenazas. En el mu-nicipio de Coyuca de Catalán, al abanderado de Morena, Rey Hilario Serrano, no le dieron tiempo ni de iniciar su campaña.

De acuerdo con fuentes de la dirigencia estatal de ese partido, Hilario Serrano recibió amenazas del crimen organizado, con el fin de obligarlo a renunciar.

A finales de mayo, la candidata de Morena a la alcaldía de Pungarabato, Francisca Baltazar Bravo, renunció. Dejó la campaña por amenazas y no sólo eso, tuvo que salir huyendo.

A días de la elección, un comando armado se llevó a la candidata de Movimiento Ciudadano (MC) a la alcaldía de Cutzamala, Marilú Martínez Núñez, junto con sus dos hijos, su mamá y dos colaboradores.

De acuerdo con reportes oficiales, el grupo armado los llevó a la sierra para obligarla a renunciar. Martínez Núñez reapareció dos días después. El gobierno del estado difundió fotografías de ella mientras declaraba en una agencia del Ministerio Público.

Fuentes dentro de MC informaron que Martínez Núñez fue liberada para reducir la presión, pero sus demás familiares se mantuvieron retenidos hasta que pasó la elección.

La elección la ganó la candidata del PRI, Rosa Jaimes López, esposa del actual alcalde, Timoteo Arce Solís.

En los municipios de Arcelia, Ajuchitlán, Tlapehuala y Tlalchapa no se reportaron ataques contra candidatos, pero también fue similar: ganaron sólo los que pudieron hacer campaña.

En esta elección, el dirigente estatal de MC, Adrián Wences Carrasco, denunció que en la región de la Tierra Caliente y parte del norte para muchos candidatos fue intransitable.

En Tierra Caliente, dijo el dirigente, renunciaron cuatro de sus candidatos por amenazas del crimen organizado.

La injerencia de las organizaciones criminales no se limitó a la Tierra Caliente. El gobierno de Guerrero elaboró un mapa de riesgo donde colocó a 31 municipios con un alto riesgo para los candidatos. Hubo otras regiones donde los aspirantes tuvieron que hacer campaña protegidos. En total, 55 tuvieron resguardo policiaco.

En Chilapa, la candidata de Morena a una diputación local, Diana Hernández Hernández, siempre estuvo resguardada; sin embargo, en la zona rural de Chilapa no hubo campaña. Nadie se atrevió a entrar.

A finales del año pasado fueron asesinados dos aspirantes: Antonio Hernández Godínez, precandidato del PRD a la alcaldía de Chilapa, y Efrén Valois Morales, de Morena y quien iba por Pilcaya.



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