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Azota huracán y levanta techos y paredes

Azota huracán y levanta techos y paredes


Publicación:26-08-2021
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Los vientos de más de 200 kilómetros por hora desprendieron los techos y paredes de madera de sus pequeños hogares

POZA RICA, Ver./EL UNIVERSAL.- Ante el abandono de las autoridades locales y estatales, Andrea Carballo Hernández y Teodora Hernández Santiago comenzaron a reparar las viviendas que rentan en la colonia Los Sauces, una de las zonas populares más castigas por el huracán "Grace". Los vientos de más de 200 kilómetros por hora desprendieron los techos y paredes de madera de sus pequeños hogares que eran de madera y lámina. Acompañados del casero y sus hijos, las mujeres, originarias de Poza Rica, participan en los trabajos para levantar los techos y separar las pertenencias que perdieron en su totalidad, como colchones, muebles y una diversidad de utensilios. A cinco días del impacto del ciclón tropical, que dejó un muerto en el municipio petrolero, Andrea y Teodora tienen presente la situación terrible que vivieron la madrugada del sábado, cuando arribó "Grace" y golpeó la región norte de Veracruz. "Fue muy feo, muy terrible. Primero empezó el agua, después como si cayeran bolas, el aire azotó muy fuerte, y cuando vi que empezó a levantar la lámina ahora sí dije: 'Ya me quedé sin casa y sin nada'", recuerda. Para protegerse de la lluvia y de los vientos huracanados, doña Andrea revela que se resguardaron en el baño de cemento de la vivienda de su vecina Teodora, hasta la seis de la mañana que amaneció y que la furia de "Grace" disminuyó. "Nosotros nos pasamos a un baño que está hecho de material; ahí nos escapamos cinco personas y ahí estuvimos hasta las seis de la mañana que amaneció". Relata que al salir del baño vieron que su casa ya no tenía techo, había quedado enterrado. "Imagínese ver todo mojado, mis cobijas..., no quedó absolutamente nada seco", relata. La señora Andrea Carballo enfatiza que hasta el momento ninguna autoridad los ha volteado a ver para saber si tienen algo para comer o no. "Apenas llegué a vivir el 1 de agosto y la señora Teodora tiene como dos años, y no esperábamos estas cosas que pasamos. He visto otros huracanes, pero a comparación de éste nunca me había tocado". Mostrando el baño donde se resguardaron, Teodora Hernández Santiago señala: "Aquí nos hicimos bolita, chiquitos, con los hijos y con la señora; cinco estuvimos aquí". "Ahora sí, Dios fue muy grande y nos protegió", menciona doña Andrea, quien hace unos meses quedó viuda.


« El Universal »