Local Estado


Llegan 500 militares más a la entidad

Llegan 500 militares más a la entidad
NL.

Publicación:01-08-2022
++--

Los castrenses ingresaron a la ciudad por la Carretera Nacional y tienen como objetivo inhibir la actividad del crimen organizado en la zona metropolitana.

Como parte del Operativo Monterrey Seguro, 500 militares más arribaron la tarde de ayer a Nuevo León.

Los castrenses ingresaron a la ciudad por la Carretera Nacional y tienen como objetivo inhibir la actividad del crimen organizado en la Zona Metropolitana de Monterrey.

Desde el año anterior, la Secretaria de la Defensa Nacional refuerza su presencia con unidades y más elementos.

“Arriban 500 elementos del Ejército Mexicano al Estado de Nuevo León, con el fin de inhibir las actividades de la delincuencia organizada y atender la problemática de seguridad en el municipio de Monterrey y su Zona Metropolitana”, informó personal de la Séptima Zona Militar.

Lo anterior con estricto apego en todo momento al respeto a los derechos humanos.

Arriban 500 elementos del Ejército Mexicano al Estado de Nuevo León, con el fin de inhibir las actividades de la delincuencia organizada y atender la problemática de seguridad en el municipio de Monterrey y su Zona Metropolitana”.

“La misión principal de esta unidad es integrarse al operativo Monterrey Seguro para realizar la planeación y trabajos de inteligencia que fortalezcan el Estado de derecho en la entidad y llevar a cabo reconocimientos terrestres y disuasivos a inmediaciones del Área Metropolitana de Monterrey,  así como colaborar con las autoridades en la detención de integrantes de la delincuencia organizada”.

La misión principal de esta unidad es integrarse al operativo Monterrey Seguro para realizar la planeación y trabajos de inteligencia que fortalezcan el Estado de derecho en la Entidad y llevar a cabo reconocimientos terrestres y disuasivos a inmediaciones del área metropolitana de Monterrey, N.L”.

Lo anterior con estricto apego en todo momento al respeto a los derechos humanos.



« El Porvenir / Consuelo López »