Banner Edicion Impresa

Internacional Latinoamérica


Pega en AL confesión de militares colombianos

Pega en AL confesión de militares colombianos


Publicación:07-05-2022
++--

Sobrepasó las fronteras de América Latina y el Caribe.

SAN JOSÉ, Costa Rica/EL UNIVERSAL.- Arrepentimiento o confesión, la decisión de los militares colombianos de admitir su culpa y de cometer atrocidades contra los derechos humanos en la guerra en Colombia sobrepasó las fronteras de América Latina y el Caribe. ¿Reconocerán los militares latinoamericanos y caribeños que violaron los derechos humanos en las guerras sucias de combate a las insurgencias que surgieron en el área a partir de 1959, inspiradas en la revolución comunista de Cuba? La duda implica a las Fuerzas Armadas de México, Argentina, Chile, Uruguay, Perú, Ecuador, Bolivia, Paraguay, Guatemala, El Salvador, Honduras, Brasil, Panamá, Haití, Surinam y otros países que, bajo la doctrina de Estados Unidos de seguridad nacional en la lucha contra el comunismo, lanzaron desde 1960 las "guerras sucias" de combate a opositores, guerrillas y movimientos izquierdistas o disidentes y cayeron en atrocidades en derechos humanos. Los dictadores derechistas de la zona argumentaron que enfrentaron una amenaza de expansión comunista desde Cuba como satélite de la ahora desaparecida Unión Soviética. En un hecho sin precedentes en América, un grupo de militares colombianos reconoció esta semana que, en el conflicto bélico que estalló en 1964 en Colombia, cometió crímenes de guerra y lesa humanidad y mató a civiles inocentes —"falsos positivos"— para presentarlos como bajas de la guerrilla colombiana. La aceptación ocurrió en audiencias en Bogotá en la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP), pieza del acuerdo de pacificación suscrito en noviembre de 2016, y vigente a partir de diciembre de ese año, entre las ahora disueltas guerrillas comunistas de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) y el gobierno colombiano. Este hecho "habla muy bien de la institucionalidad militar" en Colombia, porque "requiere mucho valor" personal, moral y político y le "da un lugar" en el futuro del país sobre "el honor, la valentía y la dignidad", relató el economista colombiano Jorge Restrepo, director del (no estatal) Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos, de Bogotá. "Abre espacio a la reconciliación nacional", planteó Restrepo a EL UNIVERSAL. "En Brasil, no tenemos ninguna perspectiva de que las Fuerzas Armadas hagan algo así", afirmó el brasileño Eumano Silva, periodista, escritor e investigador de los gobiernos militares que gobernaron en Brasil de 1964 a 1985, en un violento régimen castrense que persiguió a opositores y reprimió a las más diversas organizaciones izquierdistas. "Los militares brasileños no contribuyen a la verdad histórica de la dictadura implementada por ellos entre 1964 y 1985. Para reforzar esta afirmación, recuerdo que el Ejército, la Marina y la Aeronáutica no ayudaron en la Comisión Nacional de la Verdad [CNV], establecida en Brasil entre 2011 y 2014", dijo Silva a este medio. Para el abogado y politólogo peruano Josef Zielinski, profesor de Ciencias Políticas de la (no estatal) Universidad de Lima, la "ejemplar" decisión de los militares colombianos y es "un mea culpa que le devuelve la legitimidad" a las Fuerzas Militares de Colombia. "Las Fuerzas Armadas representan el orden por parte del Estado, que tiene el monopolio de la violencia física legítima. Ojo, legítima", aclaró Zielinski a este diario. La fuerza armada "no puede comportarse al mismo nivel" que una guerrilla ni tiene “un cheque en blanco”, indicó. A criterio del abogado, diplomático y consultor internacional boliviano Jaime Aparicio, exembajador de Bolivia en la Organización de Estados Americanos (OEA), la confesión de los colombianos "es un buen ejemplo" para los países “en donde nunca los militares ni los terroristas [guerrilleros] confesaron sus delitos" por asesinatos, torturas, desapariciones forzosas, adopciones ilegales y demás atrocidades. "Se hace importante celebrar la actitud" de los colombianos, alegó, por su lado, la chilena Paulina Acevedo, coordinadora de Ciudadanía e Interculturalidad en el (no estatal) Observatorio Ciudadano de Chile. "Esperamos que esta actitud sea replicada por otras Fuerzas Armadas de la región", adujo Acevedo a este diario.


« El Universal »