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Internacional Latinoamérica


Haití lanza SOS al mundo

Haití lanza SOS al mundo


Publicación:08-10-2022
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La nueva crisis sanitaria en Haití se complicó por la aguda escasez de combustibles y de agua.

SAN JOSÉ, Costa Rica.- Por los sigilosos canales de la diplomacia americana y europea circuló esta semana una inquietante alerta sobre la inminencia de una nueva intervención militar de Estados Unidos y de otras naciones de América y Europa en Haití, que prolongó en 2022 una tragedia humanitaria y social con un mortal desborde del caos político, institucional, urbano y rural por la inseguridad y la violencia que se agravó por una epidemia del cólera.
Con riesgo de colapso total por el creciente poder de las pandillas criminales con lazos políticos y la eventualidad de que la Organización de Naciones Unidas (ONU) avale otra incursión militar a la isla, la nueva crisis sanitaria en Haití se complicó por la aguda escasez de combustibles y de agua.
Luego de que la agencia Associated Press (AP) informara, con base en información de un "alto funcionario" haitiano, que el gobierno de Haití pediría "la ayuda de fuerzas armadas extranjeras contra las pandillas y manifestantes", el embajador de Haití en EU, Bocchit Edmond, dijo a la Agencia France-Presse (AFP) que su gobierno pidió "asistencia internacional" para afrontar la inseguridad causada por las bandas criminales que la policía haitiana "no puede manejar sola" o sin ayuda foránea. Al describir que el pedido fue planteado el jueves anterior a "nuestros socios internacionales" como "asunto de seguridad", Edmond aclaró que "no debemos presentarlo como una fuerza extranjera para la ocupación del territorio haitiano" y narró que "hay una tragedia humana que se está gestando".
En la Asamblea General de la Organización de Estados Americanos (OEA) en Lima, Edmond subrayó este viernes que Haití espera "que la comunidad internacional y los socios internacionales decidan qué forma tendrá esa asistencia. Si podemos obtener la ayuda hoy, sería la mejor decisión. Lo más pronto posible, porque no podemos esperar más".
Datos obtenidos por EL UNIVERSAL con fuentes de la capital haitiana precisaron que la atención de víctimas del cólera en los centros de salud quedó bloqueada al suspenderse el flujo de gasolina y diesel, ya que una base de importación de petróleo de esa ciudad cayó hace un mes bajo dominio de una mafia criminal y política, lo que afectó también el suministro de agua. La ONU alertó este viernes del peligro de propagación del cólera y solicitó crear un corredor humanitario que reduzca el impacto del bloqueo a la base petrolera y restablezca los servicios.
Con múltiples ingredientes —cólera, coronavirus, quiebre energético, inseguridad alimentaria, violencia, pandillas y ausencia, falla o incapacidad de la respuesta estatal— de un volátil contexto que logró enseñorearse en Haití desde hace más de 120 años y urdió sorpresas e intrigas, la vía de la intervención militar externa reingresó al radar político haitiano.
El clamor de que retornen las tropas de EU, que invadieron Haití en 1994 para reinstalar a Jean Bertrand Aristide como presidente constitucional, y los cascos azules de la ONU, cuya presencia se registró de 2006 a 2017, y vuelvan a ser aplaudidas o fustigadas por la población haitiana se topó con recelo o resistencia de influyentes factores geopolíticos. El embajador de Canadá en Haití, Sébastien Carrière, advirtió en entrevista con la radioemisora haitiana Magik que la posibilidad de una nueva invasión armada a ese país "es absolutamente pura locura". Pero la aclaración del embajador tampoco tranquilizó la caldera política de Haití, con décadas de dictaduras y gobiernos de facto. En otra entrevista con Magik, el influyente historiador y escritor haitiano Michel Soukar anticipó: "Haití ha llegado a una encrucijada donde, inevitablemente, tendremos una intervención militar extranjera".
"Hoy, Haití no tiene líderes", y su primer ministro, Ariel Henry, "no tiene el poder de renunciar" porque es sólo un empleado de la "administración fiduciaria" impuesta por EU y la ONU, mientras el país "ya no tiene soberanía", dijo Soukar. Haití se desplomó en 2021 en una parálisis institucional, electoral y política con un débil régimen provisional, en un conflicto de deterioro que se recrudeció luego de que, el 7 de julio de 2021, el entonces presidente Jovenel Moïse fue asesinado por mercenarios. Henry fue designado tras el magnicidio y opera con fragilidad.
"Llegará un momento en que la situación será totalmente incontrolable en todas las partes del territorio. Haití se convertirá en un cáncer metastásico. Tarde o temprano, la [parte] internacional, nos guste o no, intervendrá en Haití. Ya sea (…) una fuerza de intervención, invasora, la intervención será inminente", relató Soukar.


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