En Escena Personalidades


Si hijos de Alfredo Adame lo buscan, se acaba el conflicto

Si hijos de Alfredo Adame lo buscan, se acaba el conflicto


Publicación:16-10-2020
++--

El actor de 62 años relata que es un hombre feliz y que vive tranquilo

CIUDAD DE MÉXICO.- A pesar de que este jueves están distanciados, si los hijos que el actor Alfredo Adame tuvo con su ahora exesposa Mary Paz Banquells lo buscan para decirle "Papá, ¿cómo estás?" se termina el conflicto.
"No volvemos ni a mencionar nada y volvemos a ser una familia de tres hijos y su papá, si no lo hacen ni modo, ahí se quedó la cosa porque yo no tengo ningún cargo de conciencia, arrepentimiento, no tengo por qué agachar la cabeza de nada y yo no lo voy a hacer", comenta el en entrevista.
El actor de 62 años, recordado por telenovelas como "La doble vida de Estela Carrillo" relata que es un hombre feliz y que vive tranquilo, pues después de su divorcio y de que la relación con sus hijos Alejandro, Diego y Sebastián se complicó entendió que tenía que generar un vacío en sí para llenarlo con el afecto de amigos, buenas vibras, etc. y darle la oportunidad a ellos de entender que su mamá los manipuló en su contra.
"Los estuvo usando de moneda de cambio, de chantaje y de todo para que le cumpliera lo que a ella más le interesaba porque esta mujer indudablemente se casó conmigo para salir de jodida y para que le mantuviera la familia", comenta.
"Fueron 22 años de actos perversos, malvados, deslealtades, engaños, mentiras, puras cosas malas y entonces lo único que hice fue darles la oportunidad a ellos de que entiendan que su mamá los está usando y manipulando y los quiere como la historia de Tita en 'Como agua para chocolate', que la mamá la quería para que se hiciera cargo de ella cuando se hiciera vieja".
Hace unos meses el actor compartió que había quitado a sus tres varones de su testamento pues, aunque sabe que lo quieren, se dio cuenta de que estaban conspirando en su contra.
"Un día me harté y dije 'yo no tengo por qué andar mendigando el cariño de mis hijos, no tengo por qué andarles pidiendo limosna de amor ni absolutamente nada y los enfrié'. Dije 'estos no son mis hijos, no llevan mi apellido, los desheredé'".
"Como ellos nunca vieron que yo le pegara a la mamá, la insultara, ofendiera, le gritara, denostara o humillara, no tenían nada que reclamarle, pero después de un año la mamá les sigue lavando la cabeza y empieza Diego el grande, viene un día y me dice mentiroso y le digo ´te retractas o te largas de mi casa´, lo corrí", recuerda.
Alfredo va a incursionar en las plataformas digitales con el lanzamiento de su programa "La ley de Adame" que se transmitirá a partir de noviembre por Facebook y YouTube con contenido "sin doble moral, falsedades, lame botas, ni adulaciones".
El actor quiere un show disruptivo y de chacotero donde presente personajes reales como Alex Lora preguntándole cosas que nadie les ha preguntado. Además, no tendría problema con invitar a Carlos Trejo y Laura Bozzo, con quienes anteriormente ha tenido conflictos.
"A quien tenga enfrente yo sabré sacarles esa información que ellos quieren contar pero que nadie les pregunta, tendremos secciones que valgan la pena de alimentación, belleza, cirugía plástica, de secuestro, sobrenatural, de todo lo que la gente quiere ver sin maquillajes sin disfraces sin lamentabotas sin mentiras. Esa es mi firme intención de hacer un programa".
El histrión explica que comenzaron a buscarlo varios grupos de productores para plantearle la idea y entonces entendió que al tener una forma particular de decir las cosas, ser conocido por distintas generaciones y estar metido en polémicas eso ayudaría a que sea un éxito.
"Me empecé a involucrar con las redes hasta hace unos 8 o 9 meses, la verdad es que a mi edad y teniendo una carrera y la trayectoria que tengo, ya esto de las redes se me hizo un poquito ocioso al principio. No lo entendí muy bien, se me hizo como para chavos, millennials y estos jóvenes que andan buscando nuevas opciones y que al final de cuentas no les interesa la televisión ni todos estos programas llenos de frivolidades y banalidades y que tampoco tienen o cumple con algún requerimiento".


« El Universal »