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Llena pino navideño de luz y esperanza a los hogares

Llena pino navideño de luz y esperanza a los hogares
Esferas, luces y una estrella son elementos característicos.

Publicación:22-12-2022
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Este elemento navideño es considerado una adaptación del árbol de la vida, propio de la mitología nórdica

Con el inicio de la época decembrina, cientos de hogares se iluminan con la presencia del tradicional árbol navideño, un elemento decorativo de gran simbolismo para la celebración de la Navidad.

Este elemento  navideño es considerado una adaptación del árbol de la vida, propio de la mitología nórdica, en el cual estaba representada la cosmovisión de los pueblos del norte de Europa.

Este árbol era usado para celebrar el nacimiento del dios del Sol y la fertilidad, conocido como Frey, en fechas cercanas a las de nuestra actual Navidad.

Durante la evangelización de Alemania, en el siglo VIII, se cuenta que San Bonifacio, para acabar con la adoración de dioses que desde el punto de vista del cristianismo eran paganos, cortó el árbol y en su lugar puso un pino de hojas perennes, que simbolizaba el amor de Dios, y lo adornó con manzanas, en representación del pecado original, y velas, símbolo de la luz de Cristo.

Con el tiempo, las manzanas y las velas se transformarían en esferas y luces, tal como nuestro árbol de Navidad actual.

Actualmente, el árbol es tradicionalmente decorado con una estrella, esferas de colores, luces, espumilla, guirnaldas y lazos.

Puede ser tanto natural o artificial, su color verde y su forma de punta son símbolos de la vida y el amor de Dios, y las luces que lo adornan nos remiten al misterio de la Nochebuena, cuando Jesucristo llega al mundo trayendo la luz de una nueva esperanza

Asimismo, recuerda al árbol del Paraíso, de cuyo fruto comieron Adán y Eva, incurriendo en el pecado original. En este sentido, también hace referencia a Cristo, el Mesías prometido para lograr la reconciliación.

La tradición de poner los regalos de Navidad al pie del árbol para los niños, sea que los traigan los Reyes Magos, San Nicolás o Santa Claus, es posterior, y, sin embargo, tiene un profundo sentido cristiano, pues recuerda que del árbol proceden todos los bienes.

El árbol de navidad, la estrella simboliza a la estrella de Belén, astro guía de los tres Reyes Magos hasta Jesucristo; se coloca en el tope del árbol, en tanto las esferas representan los dones que Dios entregó a los hombres; se cuenta que inicialmente había sido decorado con manzanas, como símbolo de las tentaciones de que Cristo nos vino a redimir, los lazos, guirnaldas y espumillones son símbolos de la unión familiar y la alegría, mientras que las luces la representación de la luz que Jesucristo trajo al mundo con su venida.

La popularidad de este elemento navideño ha trascendido y muchas ciudades del mundo se disputan los pinos más grandes y bellos.

El “rey de reyes”, pareciera ser el clamor popular, es del Centro Rockefeller, en Nueva York, que llega a medir hasta 25 metros de altura.

Pero también está el del Vaticano, sede de la iglesia católica mundial, que se coloca en la plaza de San Pedro, y cuya celebración reúne a peregrinos de todo el mundo que entonan villancicos.

El árbol de Vilnius, Lituania, el flotante de Río de Janeiro que alcanza 80 metros y el de Taipei, son otros árboles navideños considerados emblemáticos alrededor del mundo.

Su colorido, dimensión y luces atrae por igual a chicos y grandes.



« El Porvenir / César López »