Cultural Más Cultural


Grafiteros se inspiraron en grandes muralistas mexicanos

Grafiteros se inspiraron en grandes muralistas mexicanos
"El grafiti es el arte público, el arte para todos. Es algo que se ve mucho en México y América Latina"

Publicación:27-08-2021
++--

El grafiti no se aprecia porque es un símbolo de la pobreza de un sector de la población de Nueva York

Monterrey, NL.- "Los niños y jóvenes grafiteros del Metro de Nueva York en los años 70 realizaron sus grafitis inspirados por los grandes muralistas mexicanos como Diego Rivera, Orozco y Siqueiros", manifestó el académico estadounidense Craig Castleman, en su conferencia Hacerse ver: grafiti y grafiteros en Nueva York 1970-1980, que ofreció como parte de las actividades estelares de la edición número 11 de Callegenera 2021. Festival de Expresiones Urbanas, que se realiza en la Ciudad.

"El grafiti es el arte público, el arte para todos. Es algo que se ve mucho en México y América Latina, pero no en Estados Unidos. Entre 1970 y 1980, niños y jóvenes hispanohablantes inventan una forma de arte nuevo y llenan los vagones del Metro de Nueva York con su escritura, con grafiti", expresó en su charla, realizada en la Sala Alfonso Reyes de la Casa de la Cultura de Nuevo León y transmitida por CONARTE a través de su página de YouTube.

Castleman publicó en 1982 el libro Getting up. Subway Graffiti in New York, el primer estudio a fondo del grafiti en el Metro de Nueva York y un documento esencial para cualquier interesado en esta cultura.

Getting up o Hacerse ver es el término utilizado por los artistas de grafiti para describir su éxito al dejar su huella en el sistema de Metro de Nueva York. A través de entrevistas, el académico Castleman documentó la historia interna de las vidas y actividades de estos jóvenes dibujantes.

"Soy maestro de inglés para inmigrantes y en 1977 fui maestro en una escuela pública, el Colegio de Arte y Diseño en Nueva York. Todos mis estudiantes de edades y lenguas diferentes escriben sus propios textos, dijeron: ´queremos escribir un libro de nuestras rimas´ y así se hizo", manifestó Castleman. 

"Todos los niños y jóvenes en Nueva York juegan a hacer rimas y esto es el predecesor de la música rap. Ellos escriben muchas rimas y de esto habla su libro; el segundo libro es sobre su grafiti, todos mis estudiantes son escritores de grafiti y ellos escriben un libro con el título Cosas malas y es magnífico. Es un libro de toda la historia del grafiti del tren subterráneo en Nueva York.

"Este es mi libro, yo soy un ladrón, no puedo escribir nada, tengo solo un libro y fue escrito por estudiantes jóvenes de entre 12 a 16 años. Usé su libro para mi tesis doctoral en la Universidad", expresó.

Después de 1977 y 1978, añadió, cada año sus estudiantes en Nueva York escriben sus propios libros de texto con temas diferentes. En 1978 fue sobre grafiti, en 1979 sobre break dance, en 1980 sobre rap y 1981 habla sobre los trabajos que realizan mis alumnos para solventar su economía. Entonces, durante todos sus años de enseñanza logró reunir 45 libros diferentes.

Los niños y jóvenes grafiteros de Nueva York

"Entre 1970 y 1980, los grafiteros pintan los tres muros de Nueva York y este es un fenómeno en los Estados Unidos. Es arte gratis realizado solamente por amor al arte y para toda la gente, por amor a la población de Nueva York", dijo el académico.

"Después de 1980, la situación para los grafiteros es horrible; si un niño escribe su nombre en un muro es castigado con cárcel; si escribe en un vagón tiene que pagar para limpiar el tren, si no le dan uno o dos años de cárcel. El grafiti no se aprecia porque es un símbolo de la pobreza de un sector de la población de Nueva York.

"Muchos de los grafiteros son hispanohablantes, llevan el arte en los genes, en la sangre, para ellos el arte es más importante que el dinero. México y Monterrey están llenos de arte. Aquí, las cosas más importantes son: familia, comida, arte y música; en Estados Unidos lo importante es el dinero, las armas y coches. Para ellos el arte en la calle no tiene valor, solo los ricos tienen arte en sus casas, en galerías y museos", expresó.

"Los grafiteros son escritores de corazones llenos de amor para el mundo. Soy un espectador de milagros en mi clase, todos los días. Es la vida del maestro en escuelas públicas".



« El Porvenir »