Cultural Salud


El error más común que puede provocar daños en tu regadera y salud

El error más común que puede provocar daños en tu regadera y salud


Publicación:20-02-2026
++--

Aunque podría parecer un problema menor, este detalle puede ser señal de un error en la instalación o mantenimiento.

CIUDAD DE MÉXICO.- Si al abrir la llave de tu regadera notas que el agua sale a una temperatura muy alta y con una baja presión, esto puede ser una señal visible de daños por falta de mantenimiento que, con el tiempo, puede provocar daños en la instalación de tuberías y el calentador de agua.
Aunque podría parecer un problema menor, este detalle puede ser señal de un error en la instalación o mantenimiento. Una de las causas más frecuentes es la acumulación de sarro en el interior de los orificios de la regadera, provocando una ducha incómoda y deficiente.
En algunos lugares el agua contiene una alta concentración de minerales disueltos como el calcio y el magnesio, provocando que estos se adhieran a las superficies internas y generen manchas blancas, reduciendo drásticamente el flujo del agua y aumentando la temperatura.
Muchas personas, al notar que el chorro de agua es débil o totalmente nulo, giran completamente la llave del agua caliente con la intención de aumentar el flujo. Sin embargo, si existe obstrucción por sarro o sedimentos, esta acción puede incrementar la presión interna en ciertos puntos del sistema, provocando daños más graves en el mecanismo como:
Fugas en las conexiones.
Desgaste prematuro de empaques.
Goteo constante en la regadera.
Daños en la válvula mezcladora.
Para evitar daños más graves en la instalación, especialistas recomiendan limpiar el cabezal de la regadera cada tres meses y secar el cabezal después de cada baño para evitar la evaporación del agua. Para hacer la limpieza, sumerge la pieza en una bolsa de plástico con vinagre blanco durante al menos 12 a 24 horas para disolver los minerales.
Posteriormente remueve el sarro de los orificios obstruidos con un cepillo de cerdas suaves, luego retira la suciedad con un paño de microfibra. También puedes utilizar limón, sal y otros productos descalcificadores que eliminen el rastro del calcio disuelto y eviten que el sarro llegue hasta las tuberías, reduciendo su diámetro y forzando el equipo de agua caliente.
Detectar a tiempo una disminución en la presión del agua y un cambio de temperatura extremo puede evitar gastos mayores en reparaciones. Aunque parezca un detalle menor, ignorarlo podría traducirse en filtraciones, consumo excesivo de agua, gas o electricidad, además de daños estructurales en la instalación del baño.
De acuerdo con el portal digital especializado Viga Home, el sarro generado por los minerales en el agua "dura" puede alterar el pH de la piel, provocando resequedad, irritación, enrojecimiento e incluso problemas dermatológicos, al generar daños en la barrera protectora de la piel. Asimismo, el sarro puede afectar la salud del cuero cabelludo, resecando el cabello y provocando su caída.


« El Universal »