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Dan opciones educativas para hijos de reclusas

Dan opciones educativas para hijos de reclusas
Mami te cuida es un programa para madres recluidas que busca favorecer el desarrollo óptimo de sus hijos durante el tiempo que permanezca con ella

Publicación:12-05-2021
TEMA: #UDEM  
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“Todas tienen ganas de hacer algo por los niños, pero no tienen las herramientas”

Monterrey, NL.-Con el objetivo de favorecer el desarrollo óptimo de los hijos de madres recluidas en el Centro de Reinserción Social Femenil en Escobedo, alumnas de la UDEM crearon el programa “Mami te cuida”, que ofrece herramientas de estimulación oportuna de la primera infancia para niños que permanezcan con madres presas.

Realizado como parte de un proyecto de evaluación final, las alumnas Andrea Paola Ríos Suárez y Andrea Carolina Nieto Córdova, de la Licenciatura en Psicopedagogía; y Mariana Romero Matamala, de la Licenciatura en Ciencias de la Educación, plantearon dicho programa que consiste en un conjunto de sesiones presenciales basadas en la teoría de aprendizaje experiencial para la adquisición y práctica de conocimientos básicos sobre el desarrollo infantil.

Para el diseño del programa, las ahora licenciadas partieron de un análisis exhaustivo de teorías del desarrollo humano de la primera infancia, investigación de los contextos penitenciarios y entrevistas con expertos.

Cabe mencionar que Nuevo León se posiciona en el tercer lugar con mayor número de niños que cohabitan con sus madres en centros penitenciarios a nivel nacional.

Según la investigación académica, en la penitenciaría de Escobedo, no existe ningún programa de educación temprana, lo que significa que los requisitos básicos para su desarrollo óptimo e integral no están siendo garantizados, aun cuando la ley así lo establece.

Las alumnas aclararon que no existe evidencia suficiente sobre el crecimiento y desarrollo de niños de este grupo vulnerable, pero que se ha encontrado que la falta de estimulación oportuna desencadena en ellos dificultades psicológicas, menor desempeño cognitivo y desórdenes en el ámbito socioemocional, así como cuestiones físicas como problemas motores y sensoriales.

Andrea Ríos afirmó que todas las madres que están en encierro reconocen su situación, y que no es lo mejor tener a hijas e hijos dentro de una prisión, “todas tienen ganas de hacer algo por los niños, pero no tienen las herramientas”.

“Algo que nos partía el alma es que los niñitos se refieren a las madres por su apellido, como lo hacen los funcionarios”, narró la alumna, “los juegos de los niños tienden a ser muy carcelarios, el que se porta mal y el que se porta bien: es una infancia muy diferente”, señaló.

La ahora Licenciada en Psicopedagogía indicó que el programa se aplicó durante el mes de enero, pero la intención es regresar en marzo para dar seguimiento a quienes lo aplicaron para resolver las dudas y capacitar a las nuevas usuarias.

“Queremos crear el sentido de maternidad colectiva, que haya unión entre ellas en el tema de sus bebés”, expresó.

La investigación concluye que este programa puede ser generalizado a otras instituciones que trabajen con este colectivo, porque está diseñado específicamente para la población infantil que vive con sus madres, considera los recursos con los que disponen y está adaptado al nivel educativo de ellas.



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