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Comparten los procesos de sus cortometrajes

Comparten los procesos de sus cortometrajes
Los directores hablaron sobre sus motivaciones para expresarse a través del cine y de todas las dificultades que enfrentaron para hacerlos realidad

Publicación:19-08-2021
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Cuentan las historias que acuden a las experiencias personales para hablar de aquello que les inquieta o sucesos que los marcaron

Monterrey, NL.-El esfuerzo de hacer un cortometraje y ser seleccionado para formar parte del programa KinoStart – 14 Festival de Cine Estudiantil, dentro de la sección De Norte a Sur: México en el 17 ficmonterrey, es una experiencia invaluable para los participantes, que hoy estuvieron en sesiones de Q&A compartiendo sus procesos. 

Los directores de los filmes hablaron sobre sus motivaciones para expresarse a través del cine y de todas las dificultades que enfrentaron para hacerlos realidad, lo que, coincidieron, valió la pena solo por ser seleccionados y mostrarlos a través de la plataforma FilminLatino, donde estarán disponibles del 19 al 29 de agosto, sin costo.

La primera sesión del día contó con la participación de los directores Miguel Arath R. Acevedo (El mambo de las luciérnagas), Rogelio Sánchez Toledo (Insolación), Dominique Caballero (24 horas a solas), Valeria Rodríguez (Liebestraum) y Omar Subillaga (Florecita mía), además de la productora Itza Urbina (Piggyback, dirigida por Karen Centella Sánchez).  

Entre los puntos en común, independientemente si se trataba de un Documental, Ficción o Animación, están las historias que acuden a las experiencias personales para hablar de aquello que les inquieta o sucesos que los marcaron. 

“Nace de una historia personal; y enfrentaba un dilema porque el consejo era que me despegara del documental de mi vida, en un inicio quería plasmarlo idéntico, fue un proceso difícil”, contó Dominique Caballero sobre 24 horas a solas.  

“Tenía 10 años cuando una sobrina falleció, y la conexión de mi sobrina con su mamá después de la muerte me pareció interesante, aún de niño. Buscaba una historia que tocara el corazón y plasmar esa conexión me parecía interesante para dejar un mensaje que dé un poco de calma a quienes pierden un ser querido”, relató respecto a Florecita mía, el director Omar Subillaga. 

“Había estudiado humanidades y quería hacer algo que tuviera que ver con estos temas y plasmarlos en animación. Está basado en la experiencia mientras aprendía sobre filosofía y por cosas personales, era plasmar mi experiencia con el existencialismo y la impotencia de cambiar el mundo… tuve que partir de sentirme deprimida o en un hoyo, es algo que muchos sentimos ahorita viendo cómo está el mundo”, detalla la directora de Liebestraum, Valeria Rodríguez. 

Otro de los aprendizajes fue encontrar la forma de contar a través de otras personas, como en el caso de Miguel Arath R. Acevedo con El mambo de las luciérnagas. 

“Quería hablar de la noche, lo que sucede afuera mientras duermo. El proceso fue cambiando y se centró solo en salones de baile y antros. En un principio grabamos muchos testimoniales e imágenes de gente bailando, pero no sentía que encontrara un hilo, y fueron los personajes, con sus cosas en común, me ayudaron a conducir y ser la voz de todos”, contó. 

Como en toda producción estudiantil, los presupuestos representaron un reto, ya sea por escasos o por cálculos que no correspondían e iban incrementando los montos. 

“Personas con las que he trabajado que se sumaron al proyecto, no tuvimos un gran presupuesto, la edición tomó mucho tiempo, yo la hice durante la pandemia, todo el año, junando dinero para comprar efectos visuales, y fue cachito por cachito”, dice Rogelio Sánchez Toledo, director de Insolación. 

“Contamos con mucho apoyo de la universidad, nos prestaban 10 computadoras y, por las noches, hasta 25…. para sonido invertimos en composición de música, algunos teníamos Tascam y fue un poco grabar a lo indie, tuvimos las licencias por parte de la universidad, nos apoyó en todo el proceso”, contó la productora Itza Urbina, de Piggyback.  

Independientemente de si se es un realizador con experiencia o en formación, acudir a los contactos para pedir apoyo es clave para poder lograr una mejor producción y ahorrar en el presupuesto final.



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