Opinion Editorial


Capitán Lucas García

Nelly Cepeda González


Autor: Nelly Cepeda González | Publicacion:18-11-2019
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En el año de 1577, Alberto del Canto, considerado el primer gobernador del Nuevo Reino de León, fundó la Villa de Santiago de Saltillo y como representante de la corona de los Reyes de España, siguió sus expediciones llegando a un valle que denominó de la Nueva Extremadura, bautizó los Ojos de Santa Lucía, el Cerro de las Mitras, del Topo Chico y hasta  el Cerro de la Silla y el río Santa Catarina, según cita el cronista Francisco Sepúlveda García en su libro “Cronología de Santa Catarina”.

Añade que entre Saltillo y Santa Lucía se formó una estancia al poniente que servía más bien de aposento de paso a los viajeros ocasionales, a la que bautizó como Santa Catalina.

Ya en 1596, Diego de Montemayor dio al Capitán Lucas García, uno de los 12 capitanes que lo acompañaron en la fundación de Monterrey, las mercedes o tierras de la denominada estancia de Santa Catalina, más tarde llamada Santa Catarina.

Lucas García, de origen portugués y casado con doña Juliana de Quintanilla, tuvo una larga prole conformada por Bartolomé, Diego, Bernardo, Lucas, Tomás, Nicolás, Juana, Ana, Beatriz y María de la O.

Se le llamó el Capitán de la Paz, por sus grandes dotes de lenguas y de liderazgo para pacificar a las rudas tribus que habitaban en la zona y por la creatividad y empeño con que poco a poco hizo crecer y desarrollar las mercedes que le concediera la Corona.

Gracias al empuje del capitán, la agricultura, la minería, las primeras actividades empezaron a cobrar vida.

Así han pasado 423 años desde aquel 20 de noviembre y de ser una sencilla estancia de paso, Santa Catarina pasó a ser Hacienda, Villa y más tarde, ciudad; y se convirtió en la Puerta que da la bienvenida a la zona metropolitana de Monterrey.

Hoy, con más de 300 mil habitantes, Santa Catarina es una ciudad industriosa, de gente buena y muy trabajadora.

Su sello más distintivo es La Huasteca, que forma parte de la Sierra Madre Oriental y que representa el 80 por ciento del territorio del municipio.

Las congregaciones o barrios que se desarrollaron de manera más significativa fueron inicialmente La Fama, cuna de la industria textil de la ciudad y del Estado de Nuevo León, así como la López Mateos.

A 423 años, Santa Catarina tiene más de 300 colonias y cada una con un sello que la distingue, que la hace especial y única.

Una escultura levantada en honor del fundador recibe a quienes pasan por el boulevard Díaz Ordaz en su sentido de oriente a poniente y lo pueden encontrar mirando hacia La Huasteca.

Pero más allá de esta figura realizada por el artista Cuauhtémoc Zamudio, el Capitán Lucas García se ha perpetuado en la historia y memoria de Santa Catarina.

Calles, colegios de diferente nivel educativo de la ciudad de Santa Catarina llevan su nombre; el propio “Canto a Santa Catarina” le rinde honor por haber fundado la ciudad, una ciudad que hoy disfruta del desarrollo que lo hace un gran lugar para vivir y convivir.

Yo, como hija adoptiva que me siento de esta hermosa ciudad, celebro gustosa el 423 aniversario de su fundación, segura de que seguirán llegando mejores cosas que la harán más grande.

Gracias al Capitán Lucas García hoy podemos decir ¡Felices 423, Santa Catarina!

Comentarios: nelly.cepedagzz@gmail.com

 



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