Opinion Columna


Que devuelvan lo que se robaron.


Autor: José Luis Galván Hernández | Publicacion:21-04-2017
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Que regrese todo lo robado y lo entregue a quien pertenece: Al pueblo de Veracruz.

Al Cruzar el Río Pánuco; de Tampico a Veracruz, por el imponente puente atirantado que nos muestra los barcos y grandes contendedores que se cargan y descargan a las orillas del río, se me viene a la mente la detención de Javier Duarte, el exgobernador de Veracruz, en Guatemala.

Regularmente, cuando estamos en Tampico viajamos al norte de Veracruz para comer en Pueblo Viejo a la orilla del Pánuco o como en esta ocasión a Tampico Alto a la orilla de la Laguna de Tamaiahua. La comida es rica, barata y muy fresca, todo el marisco de ese mismo día. En la sobremesa no pudo faltar el tema del día, la captura del corrupto de Duarte, de recordar que en su época no se podía venir hasta estos bellos lugares por la inseguridad y el pésimo estado de las carreteras del Estado.

La opinión pública en general habla del dinero que se robó Duarte, por ejemplo, de las partidas federales, la Auditoria Superior de la Federación le detectó irregularidades por 60,000 mil millones de pesos, ¿Pero entonces ya se les olvidaron todas las muertes y desapariciones durante su gobierno? Fueron casi 5000 homicidios en forma violenta y casi 2000 desparecidos. No solo se le debe acusar por los daños al erario público, si no de asesino, de sus nexos con el crimen organizado. ¿Y sus cómplices? Porque ya los sabemos, él no lo hizo solo, contó con la ayuda de empresarios (como Moisés Mansur) y políticos que estuvieron en su gabinete como su tesorero Antonio Traek; su secretario de Educación Adolfo Mota; la Secretaria de protección civil Noemí Guzmán; entre otros. Todos ellos hoy diputados federales que gozan de fuero. Y qué decir de su familia, en especial su mujer Karime Macías que tenía gastos hasta de 8 millones de pesos en una solo tarjeta de crédito. Todos, sus cómplices impunemente libres.

Como libres andan por ahí todos los demás ex gobernadores que administraron casi en la misma época de Duarte, que también dejaron en la banca rota sus Estados. En Nuevo León Rodrigo Medina; en Chihuahua Cesar Duarte; en Quinta Roo Roberto Borges; los Moreira en Coahuila. La lista es muy larga. Algunos con más descaro que otros, con proceso en puerta, huyendo de la justicia o mejor dicho negociando con ella. Tendremos que esperar que los agarren en otros países, otras autoridades menos corruptas que las de nosotros, como el caso reciente de Tomás Yarrington o el procurador de Nayarit Edgar Veytia. (en Italia y en Estados Unidos.)

Ya terminado con el tema de Duarte en la sobremesa, brindado con un tequila después de haber comido las delicias que se pescan ahí, camarón, jaiba, ostiones. De todo un poco. Sentir la calidez de los pobladores, ver el esfuerzo de los pescadores llevando turistas a conocer la laguna y levantándose todos los días temprano para trabajar. ¿Como puede ser posible que existan los “Duartes”? ¿Cómo es posible que haya tantos “gobernantes” que no piensen ni un poco en su pueblo y solo lleguen para enriquecerse y llenarse de poder?

Cuando mis hijos cometen alguna falta, mi mujer siempre les da un tiempo para reflexionar y les pide que busquen alguna acción que puedan realizar que compense el daño causado. A veces les dice: Pedir disculpas no es suficiente. No basta con eso. Me pregunto si en estos casos la cárcel es suficiente. De inicio, tal vez un trabajo social/comunitario real en donde viva la realidad de la mayoría de los mexicanos y después, que regrese todo lo robado y lo entregue a quien pertenece: Al pueblo de Veracruz.



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