Joven TEC


Fue así como nació el Tecnológico de Monterrey


Publicacion:07-09-2017

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Esto fue hace 74 años y, desde entonces, ha existido un importante vínculo entre ambas universidades.

“No repartas riquezas, reparte trabajo y elevarás el nivel de vida del pueblo”. Cuentan que ésa era una de las frases que decía Eugenio Garza Sada, quien tras haber concluido sus estudios en el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT, por sus siglas en inglés) llevó su credo a un proyecto de gran alcance: fundar el Tec de Monterrey. Esto fue hace 74 años y, desde entonces, ha existido un importante vínculo entre ambas universidades.

El último eslabón de la cadena que une al Tec y al MIT se engarzó este 2017: el presidente del Consejo del Tecnológico de Monterrey y presidente del Consejo de FEMSA, José Antonio Fernández Carbajal, fue invitado a formar parte del Consejo de Administración del MIT, integrado por 76 líderes en temas de educación, ciencia, ingeniería e industria. Es el único mexicano presente.

“Habrá una vinculación más cercana con el MIT, tanto en intercambios académicos como en vinculación de investigación. Una mayor cercanía con una institución como ésta le puede dar muchas buenas oportunidades a los estudiantes del Tec”, comenta César Alejandro Salinas Márquez, coordinador de Acervos Históricos del Centro Eugenio Garza Sada y especialista en la historia del Tecnológico de Monterrey.

El origen de la relación

Esta colaboración comenzó por la fascinación que Eugenio Garza Sada sintió por el MIT cuando estudió ahí la carrera de Ingeniería Civil, en los albores del siglo XX. En aquellos años, casi todos los mexicanos aceptados en el MIT eran “estudiantes especiales”, no regulares: sólo podían asistir como oyentes a las clases. Un título no era imprescindible para desarrollarse profesionalmente.

“Empresarios, mineros y hombres de negocios mexicanos, sobre todo del norte del país, acostumbraban mandar a sus hijos a estudiar a Estados Unidos. Quedaba claro que ahí podían tener una buena educación técnica”, señala Gabriela Recio Cavazos, doctora en Historia por El Colegio de México. “Eugenio Garza Sada ingresó el 28 de septiembre de 1910 a MIT y el 9 de junio de 1914 obtuvo su título de Bachelor of Science in Civil Engineering. Junto con Armando González Longoria, originario de Cuba, escribió su tesis intitulada An Experimental Investigation of a Method of Measuring the Velocity of Water in Open Channels by Means of Moving Vane, que fue presentada en mayo de 1914 al Departamento de Ingeniería Civil como parte de los requisitos necesarios para obtener su título”, se lee en Don Eugenio Garza Sada. Ideas, acción, legado, libro escrito por la doctora Recio.

Además de cumplir con los cursos obligatorios de su carrera, Eugenio Garza Sada llevó a cabo las actividades extracurriculares que ofrecía el instituto. En 1913, por ejemplo, fue uno de los alumnos que formaron el Club Latinoamericano, conformado únicamente por estudiantes que tenían el español como lengua materna. También se sumó al Club de Ingeniería Civil, que había sido creado en 1899. “En 1911 el club estudiantil era el más numeroso del MIT al contar con 225 miembros”, indica Recio Cavazos en su obra.



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