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Festivales de cine austeros pero sobreviven

Festivales de cine austeros pero sobreviven


Publicación:22-09-2020
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La contingencia sanitaria golpeó a todos: Guanajuato es ejemplo de certamen híbrido

CIUDAD DE MÉXICO.- Con equipos hasta cuatro veces menor de lo habitual, apoyos económicos gubernamentales recortados (y los privados casi inexistentes) y apostando a versiones online cuyo costo puede superar a las presenciales, los festivales de cine en México regresan esta temporada.
La contingencia sanitaria golpeó a todos: Guanajuato, que inició el viernes y es ejemplo de certamen híbrido, se movió dos meses de su fecha original; Morelia recortó de 10 a cinco sus días de celebración en octubre y Guadalajara, cancelado en marzo, apunta para realizarse a fines de noviembre.
Los Cabos, así como Feratum, optaron por el streaming.
"La razón por la que luchamos tanto para lograrlo presencial es que, como seres humanos no queremos que esto nos gane, ni la pandemia, ni una crisis económica, queremos ganar y solamente con este esfuerzo extra lo vamos a lograr", expresó Sarah Hoch, directora de este Festival de Guanajuato.
El GIFF, por sus siglas, operará este año con 8 millones de pesos, casi la mitad de lo ocupado en 2019. De acuerdo con Hoch, habrá sólo ocho vehículos de transporte, contra los 40 que normalmente se usaban y en personal se contrataron a siete empleados, contra los más de 30 tradicionales. En voluntarios la tendencia fue la misma: de casi 100, descendió a 20.
"Estamos con mucho menos presupuesto de la Federación, había una esperanza de recibir 10 millones, luego dijeron que siete y terminaron siendo dos, es un golpe fuerte para todos. Vamos con una plataforma digital que no es gratuita porque es la que permite a que se presenten bien las películas".
De acuerdo con un sondeo de EL UNIVERSAL, una plataforma puede cobrar por la bajada de 10 películas arriba de 150 mil pesos, con todas las medidas de seguridad y garantizando que soportará la visualización masiva de proyectos o conferencias, las cuales se pagan aparte.
En ese rubro, el FICM echará mano de Klic, brazo streaming de Cinépolis, empresa cofundadora del certamen, mientras que Feratum pretende que su programación vaya vía la gratuita Filmin Latino, de Imcine, como lo ejecutó Macabro, lo cual le dio apertura a entidades fuera de la capital mexicana.
Aún con ayuda, algunos como el festival de Hidalgo, que se realizó el mes pasado, operó con números rojos.
"Diría que hay pérdidas de 40% en relación con el año anterior, la mitad de los eventos que hubiéramos querido; números rojos, sí, pero lo que queríamos era rescatar la continuidad y tampoco quedar mal con los que ya habían mandado sus producciones", apunta Mariano Bouchot, director del festival.
Daniela Michel, del festival de Morelia, sabe que las cosas son complicadas en todos los niveles. "Hay cosas que no habrá como alfombras rojas, ni cocteles, todo está concentrado en apoyar a cineastas mexicanos y la programación tiene 91 producciones, las mismas que el año pasado; cada película se presentará una sola vez, cuando antes tenía tres", detalla.
Han reforzado, dice, su parte digital luego de que el proyecto FICM Presenta, que programa cintas de sus ediciones, contabilizó 4 millones de visitas.
En el festival de Los Cabos, las 20 personas que quedaron (de 60 que usualmente trabajaban) realizan labores complementarias a las originales. Y en Feratum la edición 2020 se estará ejecutando con apoyos en especie, no económicos.
"Los recursos turísticos de los que dependíamos se vieron afectados y estamos con problemas de presupuesto serios, pero muy optimistas de que lo podemos hacer con lo que tenemos de experiencia en el equipo", comenta Alejandra Paulín, directora de Los Cabos.
"Diría que nosotros vamos a hacer el festival por amor al cine para ver que podemos sobrevivir a esta pandemia", dice por su parte Miguel Ángel Marín, director de Feratum.
A Mórbido, los patrocinadores no lo apoyarán, así que se hará con sus recursos. La sección de cortos se exhibirá en el canal de paga Mórbido TV y los largos en salas y autocinema.
Pablo Guisa, director del certamen, destaca que los gastos se atenuarán, pues no tendrán invitados internacionales. Ahora negocia con las películas que se exhibirían, cuyos derechos se pagan en moneda extranjera.
"Nos adecuamos a las circunstancias actuales, siempre ha sido difícil, pero hay que estar porque es proyecto de vida".


« El Universal »