Banner de aplicaciones

Opinión Columna


Que sí, que no: el tarifazo


Publicación:18-01-2019
version androidversion iphone

++--

Pero no ha firmado el decreto respetivo para que conste en actas, no sea que luego diga que no, como lo acostumbra.

Quince días ha permanecido un grupo de activistas, convencidos de que las acciones de los ciudadanos son las formas prístinas de cambiar el estado de cosas no tan óptimas del Estado, en plantón en pleno palacio de gobierno como medida legal para que no se aumente la tarifa del pasaje del transporte urbano, con lo cual se dañaría considerablemente la de por sí dañada economía familiar.


Quienes usan el transporte urbano son trabajadores, estudiantes, personas que no tienen con qué comprar un automóvil y por eso se ven en la necesidad de recurrir a este servicio, que por su naturaleza, tiene que ser público, porque representa a la mayoría de los ciudadanos. Pero los empresarios no lo ven así. Y el gobierno, cada gobierno, presiona a los empresarios a hacer las cosas como el gobierno quiere o amenaza de retirarles la concesión.


En esta ocasión, en el gobierno independiente, llamado así por sabe Dios qué motivo ya que de independiente solo tiene el membrete, toda vez que es igualito, en rasgos y huellas digitales al PRI, obliga a los empresarios a realizar los mal llamados consorcios, que no han servido para alguna cosa. El transporte sigue igual, como siguen iguales los empresarios que sólo se centran en aumentar la tarifa, olvidando otras posibilidades que les permitan mejorar el servicio. El subsidio, por ejemplo, como en otros estados o en la ciudad de México. A cambio los empresarios tienen que mejorar el servicio mejorando las unidades en primer lugar, luego las frecuencias de paso, la higiene, la profesionalización de los choferes y conservar la tarifa justa, etc.


El gobernador del estado, Jaime Rodríguez Calderón, ha manifestado que la tarifa no va a aumentar, a pesar de las presiones que los empresarios del transporte le hacen, y que se están buscando formas alternativas para mejorar el servicio. Pero no ha firmado el decreto respetivo para que conste en actas, no sea que luego diga que no, como lo acostumbra.


Los diputados del Congreso del Estado también han manifestado su rechazo a que aumenten las tarifas del transporte, so pretexto de que se debe mejorar el servicio, pero no argumentan soluciones colaterales o alternativas para mejorar el servicio sin que aumente la tarifa. Todos los empresarios del ramo, que son concesionarios porque el dueño es el gobierno, son millonarios, todos. Eso quiere decir que en lo que va sin aumentar el pasaje han solventando sus gastos, lo que a la vez quiere decir que con los precios actuales acumulan más fortuna. Entonces ¿Por qué pillan?


Lo cierto es que son los ciudadanos, en este caso los usuarios del transporte, quienes tienen que tomar al toro por los cuernos y mediante acciones legales, enseñar a los gobernantes y a los empresarios le ramo de que los usuarios también tienen derechos, y no son solo clientes y carne de cañón. Con los usuarios no se puede hacer lo que quieren los empresarios ni pueden permanecer relegados de las acciones de gobierno porque son lo más importante del estado, son ciudadanos.


Este sábado en punto de las cuatro de la tarde, en la Explanada de palacio, el colectivo ciudadano Unete Pueblo, organiza una función de lucha libre en la que se enfrentan El Súper Usuario y El Tarifazo Maldito. Es, desde luego, la creatividad social que presiona a quienes se olvidan de los ciudadanos.



« Redacción »