Opinión Columna


Políticos abyectos y rateros


Publicación:09-04-2019
version androidversion iphone

++--

México es muchísimo más que un grupo de piltrafas que no debieron nacer en esta bonita nación.

 

Con el transcurrir de los años la política y los políticos de nuestro país han caído en términos generales y reales en el desprestigio y el vómito de la sociedad por los actos corrientes, viles y de deshonra en los que se han visto envueltos, y de la mano de la corfupción, tráfico de influencia y desvíos de recursos han hecho su carta de presentación.


Políticos abyectos que sin el menor reparo y con todo el dolo del mundo se apropian en complicidad con otros del dinero que no es de ellos ni para sus familias. Descaro total, cinismo inconmensurable. Pareciera que en la actualidad entraron a una competencia para ver quién es el que se corrompe con más facilidad o roba más.


No existe un día en el que no leamos o enteremos a través de las redes sociales o los medios de comunicación tradicionales de una nota en donde aparezca el nombre de algún funcionario de primer nivel que se vea envuelto en estos actos de esta bajeza.


No dudo que hace treinta o cuarenta años hayan existido políticos que hicieran lo mismo, pero hoy en día lo realizan con una total desvergüenza, como si el ser corrupto o ratero formara parte del decálogo del buen ser y de las reglas morales.


Ya no son millones como hace tiempo, ahora son cifras exorbitantes que muchas veces llegan a cuantificarse por miles de millones de pesos lo que acaparan de sus tropelías. La corrupción se ha convertido en su deporte favorito y en su génesis de ser funcionario. Ya no hay que tener vocación para servir, ya no es un requisito. Hoy debes tener licencia, pero para hurtar.


Hay que la ambición de poder para hacerse multimillonario en pocos años, y si me apuran, en pocos meses y el que lo haga primero gana.


Yo siempre me hago esta pregunta y no encuentro una respuesta clara. ¿Los padres, hermanos, esposa e hijos no entenderán que esa acumulación de riqueza en poco tiempo no es producto de un trabajo decente y bien realizado?¿No tendrán el valor para espetarles su proceder o exigirles cuentas claras?
Fortunas en el extranjero, mansiones en paraísos turísticos, yates enormes y lujosos y carros que valen millones son los juguetes con lo que se entretienen estos pseudoservidores y que provienen del erario público y que eran destinados para buscar el bien de la gente y no el de ellos y sus familias.


Pero lo más indignante es que de aquellas raras veces que son descubiertos y alcanzados por las garras sin uñas de la justicia casi lloran y hasta hacen el rídiculo poniéndose en huelga de hambre, esa hambre hipócrita, porque nunca la padecieron en el tiempo en el que se dedicaron a robar y llenar sus bolsillos y cuentas bancarias de algo que no es de ellos.


Yo no sé qué cause más coraje o indignación en la sociedad, ver que roben su dinero o tener que aceptar que cuando se giran órdenes de aprehensión y son capturados esta bola de bandidos solamente hacen un show mediático de su captura y están solamente unos meses en prisión y son soltados por falta de pruebas. Sí, falta de pruebas o mejor dicho, falta de voluntad de autoridades y jueces de aplicar la ley.


Acepto que no todos son iguales y generalizar no es una regla del código de mi vida, hay políticos honestos que no se prestan a ni de broma a ello, pero les toca pagar justos por pecadores y al pedir una opinión de la población acerc de la clase política los echan en el vaso, donde va toda clase de políticos, los que roban poquito, los que roban muchote y los que son honestos.


México está podrido de tanta corrupción, huele mal, y la verdad, no se ve hasta cuándo se pueda poner un alto por la simple y sencilla razón que muchas autoridades sucumben ante los cañonazos de miles o millones de pesos para inactuar, hacer caso omiso o pasarse las leyes por donde no les alcanza a dar la luz del sol.


Cuánto dueles México y no es cierto cuando dicen que la gente tiene el gobierno que se merece. México es muchísimo más que un grupo de piltrafas que no debieron nacer en esta bonita nación.



« Redacción »
Efrén Jiménez Rodríguez

Efrén Jiménez Rodríguez


Publicaciones del autor