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Opinión Columna


“Policías y ladrones”


Publicación:01-03-2019
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Miguel Treviño, alcalde del municipio, ha tenido que aceptar la mala operación de la gente encargada de la seguridad en su municipio

Hace tiempo que no juego con mis hijos Iker y Gabrielo a policías y ladrones, quizás porque ya crecieron y no les gustan los mismos juegos; ni siquiera hemos disfrutado el juego de mesa ¿Quién es el culpable?, en el que se busca al que robo e inclusive hay un muerto. ¿Será porque no hay tiempo por el trabajo? o porque ellos ahora deciden jugar con videojuegos “violentos” en donde regularmente alguien muere: “Perdí, papá, ya no tengo vidas, me mataron”.

Esos siguen siendo juegos de niños, pero en nuestra realidad amanecemos preguntándonos: ¿A quién mataron hoy? ¡No disparan más! Todos ya estamos muertos sin darnos cuenta por esta violencia que propició el narco y solapó el gobierno, así como la misma sociedad, cuyos ciudadanos fuimos pasivos, permisibles en nuestro estado, al que azota la inseguridad y nosotros nos hemos convertido en zombis de la violencia que trasmitimos a diario por redes sociales, somos telespectadores, la gran audiencia de la nota roja.

Tanto en la televisión y en la radio, así como en las primeras planas de los periódicos, las noticias giran en torno a los asesinatos, al número de muertos, pareciera que es una constante nota roja en los medios de comunicación, porque eso vende, atrae el morbo de la audiencia y los ciudadanos nos convertimos en parte central del tema al comunicar imágenes y noticias violentas por nuestras redes sociales, creyéndonos periodistas o comunicólogos.

Pareciera que estamos dentro de una película de policías y bandidos, en la que el guión dice que cada día triunfan más los malos y peor aún, tiene un final sorpresivo, donde vemos cómo los “buenos” terminan unidos a los delincuentes, nos enteramos al final de la trama que incluso fueron siempre parte del crimen organizado.

Ahí tenemos el caso del municipio de San Pedro, pensábamos que no pasaba nada en este Ayuntamiento, que era territorio “blindado” con todos los escoltas y guaruras de la gente con gran capital económico. Siempre creímos que los sampetrinos sí podían detener la violencia en su municipio y que los muertos, las balaceras, estaban en otros lugares, no ahí. Sin embargo, lastimosamente vemos cómo en los últimos días ha habido no sólo muertos, asaltos y balaceras en San Pedro, sino hasta actos con tintes terroristas como fue el incendio de coches en una agencia de autos con bombas molotov. Lo peor del asunto es que en esta serie de hechos delictivos, vemos que las autoridades de seguridad están involucradas con algunas bandas de extorsionadores, como es el caso Raúl Leal Tamez, director operativo de Policía y Tránsito, quien esta semana fue detenido por Fuerza Civil por presuntamente colaborar con criminales.

Miguel Treviño, alcalde del municipio, ha tenido que aceptar la mala operación de la gente encargada de la seguridad en su municipio, al grado tal que a tan sólo unos meses de empezar su administración, el munícipe tuvo que cesar a su secretario de Seguridad, Felipe de Jesús Gallo, y aceptar que el Estado tomará el mando de la seguridad con la Fuerza Civil.

Habrá muchas preguntas que Miguel Treviño se tendrá que hacer en la soledad a manera de reflexión, porque ya no confía en nadie en materia de seguridad. ¿Fuerza Civil será capaz de mejorar la seguridad? ¿En tan pocos meses se descompuso el municipio en materia de seguridad? ¿Qué hacía Mauricio, acaso negociaba con los maleantes en vez de combatirlos para tener tranquilidad en las calles?

Me pregunto también yo, si la mejor solución es la intervención de Fuerza Civil en ese municipio, pues la situación del Estado no es menos preocupante: En el mes de enero aumentó el índice de muertes por homicidios en un 106 por ciento; es decir, el año pasado en el mismo mes hubo 43 homicidios y ahora 109, según cifras oficiales del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

No vivo en San Pedro, pero acostumbro ir los domingos al programa “San Pedro de Pinta” con mis hijos, ya que se siente un ambiente muy familiar y tranquilo, aunque tal vez están mezclados ya con nosotros o rondando alrededor los ladrones, los malos; ojalá que Miguel Treviño y nuestro gobernador se logren coordinar para conseguir no sólo en San Pedro, sino en todo el estado, un ambiente de seguridad y que los “policías y ladrones” sea sólo un juego de niños, no una realidad que se mezcla.



« Redacción »