Opinión Editorial


No bajemos la guardia


Publicación:25-07-2022
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Ya es de todos conocido que la Organización Mundial de la Salud ha declarado que la viruela del mono es emergencia internacional.

Ya es de todos conocido que la Organización Mundial de la Salud ha declarado que la viruela del mono es emergencia internacional, luego de reportarse 16 mil casos en 75 países; del total de casos hay 5 decesos.

En México ya hay entidades donde se han reportado personas afectadas por este mal: Quintana Roo, Tabasco, Nuevo León, Sinaloa, Ciudad de México, Veracruz, Colima, Jalisco y Estado de México. En total, dice el sector Salud, son 55 casos de los cuales 22 se reportan en CDMX.

Entre los principales síntomas destaca la fiebre, dolor de cabeza, fatiga, dolores musculares, inflamación de los ganglios linfáticos y erupciones que aparecen en rostro, manos y luego en el resto del cuerpo. 

Su contagio se genera a través del contacto directo con animales infectados, especialmente roedores y monos, consumo de alimentos mal cocidos y la exposición a la secreción de una persona infectada a través de mucosas o contacto. Y el aislamiento contempla en casos severos hasta cuatro semanas.

El primer caso se detectó en 1958, en África Occidental y aunque por lo general no se requiere tratamiento ni representa-dice la OMS- un riesgo para la salud, sí hay grupos que pueden sufrir complicaciones como es en el caso de los menores y personas con inmunodeficiencias.

Apenas nos vamos sobreponiendo al Covid, cuando ya tenemos este problema sanitario encima.

El gobierno federal ha dicho que ha preparado una serie de campañas para informar a la población de esta situación; hablaré a título personal cuando digo que no es sencillo creer en lo que nos dicen si tenemos el antecedente de la pandemia que precede.

Empezarán los discursos minimizando la magnitud de un problema, dirán que no es necesario tomar tantas precauciones. Supongo que en gran parte es porque la economía nacional está demasiado golpeada como para asestarle un trancazo más.

No obstante, la cuarta parte del país tiene al menos un caso de viruela símica, así que no es para tomarlo a la ligera.

Desconozco qué postura tomará el séquito de médicos cubanos recién arribados a nuestro país; tampoco sé qué consejo darán a las autoridades sanitarias de México y mucho menos sé si las recomendaciones serán tomadas en cuenta.

Si nació antes de 1980 asumo fue vacunado contra la viruela; pero si durante su infancia enfermó, seguro sus padres le cuidaron de la molesta comezón hasta que las ámpulas desaparecieron. Hoy desconocemos el grado de incomodidad de esta enfermedad.

Y es que hay que recordar que fue en 1980 cuando la viruela se declaró erradicada del planeta, de tal modo que a quienes nacieron después de esa fecha ya no recibieron la vacuna respectiva y se corre un poco más de riesgo.

De lo que sí estoy segura es que, en la medida de lo posible, usted o yo podemos seguir cuidándonos, no nos queda de otra.

Y además de monitorear el avance de esta enfermedad declarada emergencia internacional, habrá que seguir con el autocuidado que incluye el lavado constante de manos, el uso de cubrebocas y gel antibacterial, además de evitar el contacto a la sospecha de que alguien esté enfermo.




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