Opinión Columna


La niñez y los héroes


Publicación:05-05-2019
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La infancia marca, dicen que infancia es destino…

Mi primera “gran pequeña” fortuna económica fue un día del niño a mis 10 años, no precisamente porque mis padres me dieran el dinero, pues papá ya había fallecido y mamá trabajaba muy duro para darle de comer a seis chamacos; sin embargo, mi hermano Beto y yo vendíamos periódicos y ese día te los regalaban, el dinero de la venta total era para ti. Era tu regalo del día del niño y aunque tenía que trabajar para venderlos todos, la verdad disfrutaba mucho tener una gran “fortuna”, ya que con ese dinero mi hermano y yo invitábamos a toda la familia al cine

Era la década de los ochenta, recuerdo también que los sábados cercanos al 30 de abril llegaba a la plaza de mi colonia el partidazo PRI-gobierno, porque abiertamente decían que eran del PRI, aunque vinieran con vehículos del municipio y personal del mismo a festejarnos en el día del niño. Nos pasaban películas de Disney, de las que recuerdo haber visto son Aristogatos, Dumbo, Robin Hood, entre otras; nos daban palomitas y rifaban juguetes, bicicletas, balones, muñecas para las niñas, etc... Que por cierto nunca me saque nada.

Hoy, a casi 40 años de eso, me doy cuenta que el mundo está peor, los niños de escasos recursos o sin padres no solamente trabajan en las calles, sino que los ves drogándose o peor alguien los tiene en la noche prostituyéndolos. De los casi 40 millones de niños y adolescentes que son en México, según datos del INEGI, nos dice Unicef que de estos niños-adolecentes más del 50 por ciento vive en vulnerabilidad, ya sea por violencia en su hogar, desnutrición, trabajar en la calle o no acudir a la escuela.

Mis hijos, que son de los afortunados por tener a su madre y a su padre, pudieron celebrar su día, primero en su colegio Formus, que ese día les pone sólo juegos y los deja que se pinten el pelo, se pongan tatuajes, vayan vestidos como ellos quieran; ahí se la pasaron por demás divertidos: “Libertad con Responsabilidad” es uno de sus lemas del colegio.

También fuimos al cine a ver la película de los Avengers Endgame, como yo sabía que iríamos a verla, me fui preparando desde las vacaciones de semana santa, me puse a ver las películas que me faltaban; más que la acción o los efectos especiales de esas películas, me quedo con las historias de los superhéroes en donde está siempre como elemento común la situación familiar, en especial la relación padre-hijo: Iron Man, el pobre niño rico, aparentemente ignorado por su padre multimillonario por las industria armamentista; la orfandad del Hombre Araña, al igual que la del Capitán América; Thor, desterrado por su padre; Black Panther con la culpabilidad por no evitar la muerte de su padre y bueno, la hijas de Thanos entre odio, admiración, amor, una avaricia que son capaces de asesinarse entre ellas.

La infancia marca, dicen que infancia es destino… Se crean héroes por sus miedos, por anhelos no cumplidos; se convierten en villanos por resentimiento a los padres, a sus hermanos, a la familia, la sociedad, el mundo. No se si de niño buscaba ser héroe ante mi tragedia o adversidad, pero creo que lo que mas me gusto de ese día del niño; es estar en el cine con todos mis hermanos y a lado de mi madre la verdadera heroína, mi héroe.

 



« Redacción »