Opinión Editorial


La gira del adiós


Publicación:31-08-2020

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La visita de López Obrador a los 3 estados del noreste acabo por convencer a los gobernadores que es la hora de dejar la Conago

"Resulta urgente modificar la Ley de Coordinación Fiscal para que los estados altamente productivos sigan creciendo y aportando recursos a las entidades con mayor pobreza de las que somos hermanos y compatriotas solidarios", Francisco Javier García Cabeza de Vaca, 28 de Agosto 2020.

Después de la gira que hizo la semana pasada nuestro líder por Coahuila, Nuevo León y Tamaulipas, a los tres gobernadores les quedó claro que el presidente Andrés Manuel López Obrador va a usar a sus gobernadores súbditos de Morena, perdón afines, para frenar en la Conferencia Nacional de Gobernadores (Conago) la demanda de los 12 mandatarios de la Alianza de un reparto más justo de los recursos fiscales.

Aunque con diferentes palabras, el mensaje que llevó a los tres gobernadores, fue el mismo que dio el lunes en la conferencia matutina para resumir lo que dijo en la reunión de la Conago del 19 de agosto en San Luis Potosí: "Durante el gobierno de Salinas de Gortari, el gobernador que estaba (en Tabasco) pues no defendió adecuadamente lo que por derecho le correspondía al estado y cambiaron la fórmula, y afectaron a Tabasco y afectaron a Campeche, a los estados productores de petróleo; y últimamente, que volvieron a cambiar la fórmula, le dieron más a una entidad y les quitaron a otras. Entonces, yo no puedo. Ah, ¿cómo le hicieron para convencer a los gobernadores aquellos que iban a recibir menos? Pues entonces estaba en su apogeo el autoritarismo, que era levantar el teléfono rojo y ya. Pero ahora no es así".

Además les puso una limitante, "¿qué es lo que no se puede?, transferirles más dinero porque la federación tiene que responder por compromisos adquiridos, hay que pagar el servicio de la deuda, de la enorme deuda que dejaron los gobiernos anteriores".

Es decir, convenzan a los que van a afectar con el cambio de fórmula que lo acepten, nada más no se metan con los recursos que yo tengo a mi libre disposición. Ante esto, todo apunta a que el próximo lunes 7 de septiembre, en la reunión de la Alianza Federalista que se celebrará en Chihuahua, la mayoría de los 12 gobernadores, o a lo mejor todos, den un paso al frente para no seguir siendo rehenes de la Conago.

La hoy Alianza tiene su origen en las reuniones que tenían desde hace varios años, para coordinarse ante la inseguridad que traspasaba los límites de sus estados, los gobernadores de Nuevo León, el independiente Jaime Rodríguez Calderón y de Tamaulipas el panista Francisco Javier García Cabeza de Vaca. El 10 de julio del año pasado se les sumó el priista Miguel Riquelme, de Coahuila, y firmaron un Convenio de Colaboración en Materia de Seguridad en Ciudad Victoria, Tamaulipas.

Ya con este antecedente de éxito en la colaboración de los tres estados, el 19 de marzo realizaron la primera reunión de la Coordinación Noreste COVID-19 en la que buscaban compartir experiencias, tanto financieras como sanitarias, además de coordinar acciones para enfrentar la pandemia.

Otros gobernadores vieron con buenos ojos esté mecanismo de colaboración ante la contingencia y, poco a poco, se fueron integrando hasta ser el la actualidad 12, seis panistas (García Cabeza de Vaca, Tamaulipas; José Rosas Aispuro, Durango; Diego Shinué, Guanajuato; Javier Corral, Chihuahua; Martín Orozco, Aguascalientes y Francisco Domínguez, Querétaro); tres priistas (Miguel Riquelme, Coahuila; José Ignacio Peralta, Colima; y Juan Manuel Carreras, San Luis Potosí), uno de Movimiento Ciudadano (Enrique Alfaro, Jalisco), un perredista (Silvano Aureoles, Michocán) y un independiente (Jaime Rodríguez, Nuevo León).

¿Qué propuesta puede presentar la Alianza Federalista? De entrada, algo similar a la reforma que se hizo en 2007 a la Ley de Coordinación Fiscal: asegurar que salvo que el monto a repartir sea menor al de ese año, todos los estados recibirán siempre más. El esquema es muy sencillo: el monto a repartir se divide en dos partes; la primera es la misma cantidad del 2007 y se reparte igual que en ese año, el resto se distribuye en base a las nuevas reglas. Ningún estado pierde, en principio, pero puede dejar de ganar al distribuirse de manera diferente el excedente.

La premisa básica para cambiar la fórmula es muy sencilla, como se expresa en la cita al inicio de este artículo, para que el pastel crezca se necesita que los estados más productivos tengan acceso a más recursos, de no ser así el pastel va a crecer a menor ritmo o se va a hacer más pequeño. Por desgracia, este argumento es el mismo que se ha usado para tratar de convencer iníltilmente a López Obrador de que debe apoyarse al sector productivo que es el que genera empleos que acaban pagando impuestos que son con los que él mantiene sus programas sociales.

Sin duda que la gira de la semana pasada puede acabar significando el adiós a la Conago.



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