Opinión Columna


Escuchar lo imposible


Publicación:20-03-2019
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Escuchar lo imposible suscita el encuentro, la sorpresa y la invención, como eje permanente de vida

“¿Qué será qué será? […]

Lo que no tiene gobierno, ni nunca tendrá, lo que no tiene vergüenza, ni nunca tendrá”


Chico Buarque

Escuchar lo imposible, lo sin nombre ni categoría; escuchar lo que no se habla abiertamente, lo que no se dice ni escribe en lugar alguno, ni en lo privado ni en las redes sociales; escuchar aquello fundamental para cada uno, aquello más que secreto, íntimo pero desconocido, extraño, dónde hay algo vital para encontrar la verdad. Escuchar eso sin voz ni nombre, aquello cercano, extraño, y a la vez, tan íntimo, eso que cuando se nombra, algo se escapa, resiste y persiste. Escuchar lo imposible.


Escuchar lo imposible; es una frase que bien podría describir de manera, clara y sencilla, lo que es –o lo que pretende ser- la escucha psicoanalítica, una escucha de lo singular. No aquella basada en juzgar (médica, psiquiátrica, psicológica, religiosa, moral y disciplinariamente) a los humanos, sino una que va un poco más allá –o quizás más acá- intentando prestar oídos para escuchar lo imposible: el sentido y la vida de cada uno.


Escuchar lo imposible: la verdad para cada persona, la verdad singular, nunca es un número, una tabla, un concepto o teoría, sino una historia que es contada, una historia singular, un testimonio; una historia de lo que sufre, que porta y cuenta un descompás con el mundo y con el otro, que aspira y sueña, pero nunca, por más que lo desee, llega; una verdad de los malestares y dolores de la vida y del amor, de sus crisis, posibilidades y laberintos, del imposible control e ilusión de control, de la bastedad del deseo y sus amplificaciones creativas.


Escuchar lo imposible consiste ubicarnos ante cada persona en su absoluta diferencia, en su singularidad no intercambiable, irreductible. Para escuchar con interés, sin suponer, dejándonos llevar por la narración que ofrecerá las claves propias para el conocimiento del sentido, hasta el momento/lugar en el que “… empieza el verdadero viaje” (Jacques Lacan)


Escuchar lo imposible: escuchar sin suponer, escuchar sin prisas, ni prejuicios, sin precipitarnos o dando saltos a conclusiones, permite sostener una escucha que autentifique no solo una palabra, la palabra de alguien que nos habla, sino su vida misma, a través de la promesa básica “Tú no serás comparado” (Jacques Alain-Miller) posibilitándole encontrarse con eso íntimo-extraño de sí mismo, del otro y de su realidad, sin por ello transformarlo en error o sufrimiento, sino en motor de curiosidad y transformación creativa, en autenticación de su manera de existir, legitimándole para vivir.


Escuchar lo imposible implica escuchar sin juzgar e imponer, “suspender las certezas, mejorar la cualidad de las dudas y preguntas” (Jorge Forbes) para re-posicionar los impases y dificultades de la vida, no como defectos, sino como causa de deseo, de re-conexión con aquello que se desea hacer en la vida, que da un fundamento singular y único, un sentido de vida, una vida para cada uno.


Escuchar lo imposible permite abrirnos a otras escenas, más creativas, amplificadoras de opciones y soluciones, en lugar de cerrar e imponer en una única visión de hacer y vivir; permite legitimar nuevas formas de vida, de estudio y trabajo, de creación. Justo ahí donde el sujeto de lo singular peligra, pues al no encontrar un lugar para vivir, para ser, se ve reducido a un objeto de consumo o diseño, de medición y explotación, bajo el sin sentido de la rutina más segura, pero al mismo tiempo, más esclavizante.


Escuchar lo imposible permite lograr abrirse a una vida más rica en sentido, viniendo a menos la imposición y el sacrificio dictados desde afuera, posición alienante que insiste e insiste, bajo diferentes formas y estilos cada día, y que bien puede parecer a muchos, por momentos, protección, pero que inhibe y confunde, pues siempre está marcada por lo previsto.


Escuchar lo imposible suscita el encuentro, la sorpresa y la invención, como eje permanente de vida, apagando los inexistentes, pasado y futuro, amplificando el presente, dándole un nuevo sentido, cuando…. escuchamos lo imposible.


camilormz@gmail.com



« Redacción »
Camilo Ramírez Garza


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