Opinión Columna


El error histórico del camión


Publicación:12-04-2019
version androidversion iphone

++--

El tarifazo, desdice la argumentación “independiente”, “ciudadana” del gobernador Jaime Rodríguez Calderón

El tarifazo ha representado algo más que una lesión a los ciudadanos: significa el mayor error histórico de un gobierno que se ha ostentado independiente; y ha quitado el velo gubernamental descubriendo a los principales funcionarios actuales como mentirosas, hipócritas, centaveros y acordes con los grandes intereses y distantes de las grandes masas nuevoleonesas.


El error histórico es haber seguido los pasos de gobiernos anteriores. El gobernador Jaime Rodríguez Calderón, es emanado del PRI y aunque se diga independiente, piensa y actúa como el peor PRI de hace décadas, sin saber que el tiempo ha pasado y la forma de gobernar es otra. No con chistes y ocurrencias para hacerse el gracioso esperando que la gente lo festeje. No es así: los pasos avanzados de la democracia señalan otra forma de comportamiento del gobierno.


Se ha entendido “Independiente” tan sólo como arribar gobierno estatal sin partido, ignorando que la palabra encierra muchos más significados, más importantes y de mayor realce. Pero nada de eso se construyó, al contrario: se dejó pasar sin que se prestara atención a ello. Entonces ¿para qué tanta universidad, para qué los filósofos, los académicos, los investigadores de la historia, que fundaran el término Independiente y lo llenaran de significados. El primero, sin duda alguna: poner a los ciudadanos por delante, no los viejos esquemas seguidos por anteriores partidos que han gobernado al estado. Y entonces sí el gobernador Jaime Rodríguez Calderón ocuparía un lugar destacado, quizá el más destacado de la historia, por haber sido un gobernador verdaderamente Independiente, y sentaría precedentes y ahora sí hasta podría competir por la presidencia de la república. Pero la sevicia lo frenó.


Y creó una enorme distancia entre gobierno y ciudadanía. El gobierno por su lado, procurando quedarse con la mayor cantidad de dinero posible, en especie, como los relojes Rólex o las cobijas, y en efectivo, que para eso son los portafolios de los funcionarios. Mientras, los ciudadanos con sus apuros y angustias cotidianas por otro lado.


El tarifazo, desdice la argumentación “independiente”, “ciudadana” del gobernador Jaime Rodríguez Calderón, al atentar contra la vida ordinaria de los ciudadanos, aquellos que votaron por él. En otras palabras, los engañó. Se valió de eso para llegar a gobernador, que era lo que verdaderamente le importaba, no la mejoría del estado y mucho menos de “la raza”. A la que tan solo usó.


Como hacendado del siglo pasado, el gobernador no obstante ofender a los ciudadanos, a los usuarios, además los amenaza: si no me hacen caso les aplicaré una tarifa más cara. Qué es eso, Dios mío. Ni un gobernador de la actualidad, de cualquier partido, habla así a sus ciudadanos. Hacendado pues: incluso a los activistas que luchan por sus derechos: si no le bajan la voy a meter a la cárcel. ¿Comandante de policía de rancho? ¿Así les habla a los empresarios o nomás a los débiles? A los pobres, a los activistas sociales?


Da coraje y tristeza. Coraje porque al salir peor el pinto que el colorado –de eso sí sabe el gober- atenta contra los ciudadanos como lo han hecho todos los gobernadores pasados; y tristeza porque canceló toda esperanza de tener un gobierno distinto y así haber pasado a la historia en un lugar destacado que sentara precedentes. De esa forma, como lo dijo en campaña, sí podría salir a la calle después de terminado su sexenio como cualquier ciudadano. No será así.



« Redacción »