Opinión Columna


Descomposición aderencial


Publicación:23-05-2019
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La renuncia de Germán Martínez (IMSS) no puede entenderse sin en función de defender las prácticas de corrupción en un lenguaje paradójico,

Después de las decisiones del nuevo gobierno de enfrentar el robo sistemático de combustibles que por su magnitud puede decirse que no solo contó con el beneplácito de la administración de Petróleos Mexicanos, de los gobiernos anteriores y del corporativismo sindical que hizo participar a sus líderes de los beneficios del gobierno, lo más importante es la determinación de Andrés Manuel López Obrador de renunciar a la facultad de hacer condonaciones en el pago de impuestos a los más grandes contribuyentes, cuyo importe oscila cerca de los 1,400 mil millones de peos que ganaron en México la virtud de ser el país donde no se pagan impuestos o los que deben pagarlos no los pagan. En realidad, la determinación de renunciar a la facultad discrecional de condonar impuestos no es garantía de que en lo sucesivo vuelva a endeudarse al país para pagar el costo del gobierno o se comprometan en el futuro los recursos que existen en el subsuelo propiedad de la nación, debido a que esta es una facultad que corresponde al jefe del Ejecutivo dentro del proceso de ejecución de la ley, como lo define León Blum:


Al abordar la figura del parlamentarismo y del jefe de gabinete: “En cualquier ministerio,…desde el momento en que rebasa la rutina cotidiana y el arreglo de los asuntos indispensables, supone una orientación y la inflexión de las instituciones y de los hombres en una determinada visión y dirección política. Lo político y lo administrativo se confunden,…ya que gobernar…es administrar en el sentido de una determinada política. Tengo alguna experiencia acerca de nuestros altos funcionarios y no me fiaría de ellos para impulsar esta dirección. La tarea de cada día les basta y no buscan otra; su rasgo de carácter fundamental es el miedo hacia toda empresa arriesgada, el horror a las dificultades y…el espanto a comprometerse. No esperemos de ella la intrepidez reformadora. Sin embargo,…la rapidez de los cambios ministeriales trastorna y hasta paraliza a nuestras administraciones…en el estado actual de nuestras costumbres públicas apenas se ve el medio de llevar hasta el final una obra de gran aliento, una legislación orgánica o un gran plan de reformas o de obras. La solución, teóricamente satisfactoria, sólo podría venir de la organización de los partidos, de la que depende la estabilidad ministerial” (La reforma gubernamental., ed. Tecnos, cap. VIII).


Desde luego, lo anterior lo escribió León Blum cuando ya fungía como presidente del Consejo de Ministros francés y en medio de las circunstancias en que el gobierno de un partido bajo el control de la oposición y el arbitraje del elector, sabe establecer entre los electores la distinción la emisión del sufragio presidencial y el voto legislativo. Y en esto, Andrés Manuel López Obrador no cuenta con la certeza de que nunca más otro presidente de la República vaya asumir en perjuicio de la nación la condonación de impuestos a favor de un puñado de los mayores contribuyentes.


En medio de este contexto no puede dejarse pasar que el mismo Adam Smith se había anticipado: “Los hombres que no disponen de propiedad sólo pueden injuriarse unos a otros en sus personas o reputaciones. Cuando uno mata, hiere, golpea o difama, el injuriado padece en realidad; pero el agresor no reporta beneficio…otra cosa ocurre con los daños a la propiedad. El beneficio de la persona que daña la propiedad, iguala, por lo común, la pérdida que experimenta quien lo sufre. Sólo pueden inclinar al hombre las pasiones de la envidia, de la malicia o del resentimiento a injuriar a otro en su reputación o en su persona.. Pero la mayor parte de los seres humanos no se inclinan frecuentemente bajo la fuerza de esas pasiones, y aun los peores sólo de una manera ocasional. Como la complacencia derivada de las mismas, , por agradable que resulte para cierta clase de caracteres, no reporta ninguna clase de ventaja real o permanente, la mayor parte de los hombres acostumbran a cohibirla, por consideraciones de prudencia. Los seres humanos pueden convivir en sociedad con cierto grado de seguridad, aun cuando no exista un magistrado para protegerle de la injusticia resultante de estas pasiones..

Pero la avaricia y la ambición del rico, el odio al trabajo por el pobre y el amor a los goces y facilidades presentes, son las pasiones que impulsan a invadir la propiedad ajena, y estas pasiones son mucho más pertinentes y universales. Allí donde existen grandes patrimonios, hay también una gran desigualdad. Por un individuo muy rico hay muchos pobres y la opulencia de pocos supone la indigencia de muchos. La abundancia del rico excita la indignación del pobre, y la necesidad alentada por la envidia, interpele a éste a invadir las posesione de aquél” (Investigación sobre la naturaleza y causas de la riqueza de las naciones. Parte II. De los gastos de justicia).


En realidad, la recomendación de León Blum de que la solución podría venir de la organización de los partidos políticos, ni siquiera puede concebirse en sueños o en una ficción. Porque la actual organización del Instituto Nacional Electoral ha sido factor determinante para colmar lo dicho por Radbruch: la soberanía popular expresada en las elecciones es la soberanía de los grupos partidistas de distinta magnitud sobre los más débiles, surgida de la práctica inglesa cuando un partido degenera en facción, justamente en el momento en que el interés nacional subyace y se convierte en un objetivo secundario y subordinado y la causa programática se apoya más en el beneficio de los recursos públicos que recibe del gobierno para sostenimiento de su burocracia.


Por ello, la renuncia de Germán Martínez (IMSS) no puede entenderse sin en función de defender las prácticas de corrupción en un lenguaje paradójico, debido a que expone en defensa de las raterías que por sexenios le cargaron al IMSS los nuevos negocios del abasto de medicamentos y del seguro popular, argumentando que algunos funcionarios de Hacienda han resucitado el neoliberalismo, porque dice que ahorrar y controlar el exceso de gasto en salud es inhumano, cuando la actitud del panista debió ser denunciada desde que dirigió al PAN y trabajó al servicio de Felipe Calderón sin decir algo sobre el plan de acabar con el Seguro Social. Lamentablemente, esto refleja la envestida de acabar con los tres alfiles de López Obrador: Carlos Urzúa Macías (SHCP), Javier Jiménez Espriú (SCT) y Octavio Romero Oropeza (PEMEX) por su disposición de combatir la corrupción.



« Redacción »
Carlos Ponzio


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