Opinión Columna


Columna En Voz Baja


Publicación:06-01-2019
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No somos aves de mal agüero, pero reza un viejo conocido refrán que “el pez por la boca muere”

No somos aves de mal agüero, pero reza un viejo conocido refrán que “el pez por la boca muere” y por lo visto al diputado morenista Ramiro González le ganó la soberbia.

Palabras más, palabras menos pero al aún coordinador de los legisladores de Morena, habrá que recordarle la importancia de esas sabias pa-labras que no suenan en vano.

Y, si no lo quiere creer basta con darle tiempo al tiempo para que aquellos activistas a los que hoy minimiza le hagan montón y lo pongan del color de su partido.

Sobre todo, al restar importancia a los reclamos que diferentes asociaciones le hace ante el incremento a los valores vehiculares y que aprobó en paquete con las otras bancadas.

No fue el único, eso sí hay que aclarar, pero por ciertas cuestiones los quejosos lo traen entre ceja, oreja y sien, con ganas de pelear y de ver sangre.

Por lo que vale la pena darle seguimiento al asunto, sobre todo, cuando las protestas parecen subir de tono y de número de participantes.

Claro, a menos que para el diputado morenista, los números reportados ayer en la manifestación contra los incrementos sea mínima.

 

 

Al juzgar por lo que se pudo apreciar ayer durante el desarrollo de la protesta de activistas contra los nuevos impuestos, hay que reconocer la labor de los cuerpos policiacos.

La estrategia, a diferencia de la ocasión aquella en que se causaron serios daños en los vitrales del Palacio de Cantera, hubo policías por todos lados, por lo que el control fue innegable.

Vaya, aquellos que pretendieron alborotar la gallera fueron detectados en forma inmediata y remitidos a las celdas policiacas para evitar afectaran las manzanas buenas.

Por lo que a pesar de que hubo cientos y cientos de personas protestando, dentro de lo que cabe, todo se llevó bajo control y hasta con cierto orden que en la anterior no se vio.

 

 

Basados en la pasada elección, con eso de las impugnaciones, todo puede suceder, por lo que hay quienes prefiere no echar las campanas al vuelo.

Sin embargo, hay quienes siguen manteniendo todos sus Santos de cabeza, por un  lado para que el fallo no les afecte y por el otro, porque si se haga.

Pero mientras son peras o manzanas, Adrián de la Garza Santos arma en el pizarrón a conciencia lo que sería su nuevo gabinete de gobierno.

Donde a decir de él mismo, estarán destacadas personalidades para un mejor funciona- miento y resultados de la administración, si no se le cae la sopa.

Mientras que del bando del panista Felipe de Jesús Cantú, como dice la raza, los pitufos de corazón siguen fieles y con la idea de que la esperanza muere al último.

Y, que como tal, del veredicto de las autoridades juzgadoras depende no nada más el nombramiento de Felipe, sino la labor para la raza.

Por lo que muchos siguen aún calentando banca y otros, los más afortunados, en aparente calma en sus chambas esperando dar el brinco.

Algunos de ellos, en las gestiones panistas donde figuran en calidad de mientras, en espera de cobrar favores, claro, si la suerte les sonríe.

 

 

Todavía falta que los juzgadores resuelvan el caso Monterrey, y ya hay quienes hacen futurismo político por aquello de las elecciones para la gubernatura.

Tan es así que advierten que mucho depende de la situación que al final de cuentas se decrete en la capital de Nuevo León, porque aún así sobrarán gallos.

Por lo que en la lista podrían figurar quienes son senadores, diputados federales, legisladores locales y hasta alcaldes de los buenos que son punteros.

Desde luego, hay quienes ya por adelantado descartan algunas marcas partidistas y aunque es muy anticipado, hablan del resurgimiento de viejos valores.

Por lo que habrá que mantenerse muy atentos del análisis que dibujen las cosas, no de los presuntos “expertos’’ que resultaron ser un fiasco-encuestadores.

Y, si no lo quiere creer basta con recordar aquella elección donde el Bronco Gobernador borró de un plumazo todos aquellos sondeos de los “gurús’’.



« Redacción »