Opinión Columna


Caso Debanhi Escobar, igual o peor


Publicación:22-07-2022
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El asunto se vuelve más que delicado y se mantiene con un enorme hueco con respecto a las investigaciones de campo y muy lejos de ser concluyentes

Cuando se pensaba que el caso Debanhi Escobar estaba a días de rendir frutos concluyentes en cuanto a las indagatorias, se puede advertir que está igual o peor que al principio. Por lo que el asunto se vuelve más que delicado y se mantiene con un enorme hueco con respecto a las investigaciones de campo y muy lejos de ser concluyentes y lejos de algún avance. Por lo que habrá que pelar el ojo, porque al tan polémico caso que ya traspasó fronteras, va a necesitar mucha más tinta como para cando se pueda decretar el final convincente. Sobre todo, cuando a la vuelta de las indagatorias, cuya pelota está en manos de la Fiscalía General de Nuevo León, tendrá que replantear una de las historias más polémicas de la entidad. Especialmente cuando hasta el momento y de manera palpable, no existe el presunto culpable que a la fecha no ha podido cuadrarse como parte de las investigaciones de los expertos.

Y, como si el horno no estuviera para bollos, ayer mismo se apersonó ante las autoridades de la fiscalía, Gerardo Martínez, papá de Yolanda Martínez para exigir avances sobre el caso. Lo cuál indica que a la fecha, el asunto de la joven madre de la que también se integró un enredo nada convincente, ya formaba parte del archivo muerto de la fiscalía. Así que a ponerse las pilas, porque todo hace indicar que las heridas siguen más que frescas y con sed de justicia, porque  la fecha hay más lagunas que cuestiones claras. Cuestión que habrá de exigir verdades, sobre todo cuando el señor Martínez trae al mismo perito de Guatemala que apoyó en el caso Debanhi Escobar, cuyo asunto sigue aún pendiente. Así que aguas, porque el golpe avisa, sobre todo cuando Gerardo sostiene que plantaron el cuerpo y que no conocía la letra, además que al lanzar la recompensa salió el cuerpo.

Por lo que se ve, el asunto del agua que se pretende traer a la capital de Nuevo León no era nada más como diría Aldo Fasci en su tiempo, enchiladas. Especialmente cuando las autoridades del sur de Nuevo León ya sacaron las uñas para apoyar a sus pobladores que tomaron y estrangularon importantes rúas. Pero como al pleito le faltan muchos más capítulos esperemos como marchan las negociaciones, pues los quejosos tienen en su poder documentos que les dan prioridad.

La designación de Gerardo Palacios Pámanes por parte del gobernador Samuel García, por lo que se escuchó ayer se puede advertir que causó buen sabor de boca. Y, que el ganarse el reconocimiento de organismos especiales, externos del gobierno estatal, son un indicador que lo obligan a trazarse metas muy altas. Pues lejos del cumplido que recibió, deberá mantener un trabajo puntual y con resultados de una fe y esperanza que exige patentar la confianza de la policía.

El que sigue cambiando las reglas del juego para dar una nueva imagen a la Sección 50 de maestros, es el flamante dirigente de esa organización, Juan José Gutiérrez Reynosa, pues continúa dando instrucciones de como se manejarán las cosas en adelante con respecto a la aplicación de los recursos económicos, privilegiando la transparencia y la efectiva observación de las reglas estatutarias y administrativas. Juanjo ya estuvo cerca y participó activamente en la dirigencia seccional que acaba de terminar, por eso debe saber en donde están las fallas y como corregirlas. Dicen que él desea demostrar a propios y extraños que lo que prometió en campaña lo hará realidad. Deseamos que así sea.



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