Opinión Columna


Cadereyta y Juárez


Publicación:27-07-2019
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Independientemente de la buena voluntad de las autoridades, la solución a la inseguridad en los municipios de Cadereyta y Juárez no se dará en un abrir y cerrar de ojos.

Lamentablemente, dichos municipios están convertidos en un polvorín, en donde la delincuencia mantiene un franco reto a la autoridad de los tres niveles de gobierno.

Prueba de ello son los homicidios y ahora un asalto a un restaurante plagado de funcionarios municipales de Cadereyta que frecuentan el lugar y que ahora son parte de la estadísticas.

Por fortuna no se habla de víctimas fatales, pero a decir verdad, el dato pone los pelos de punta a más de dos, ante el reflejo claro de los brotes de inseguridad.

Si a nivel nacional Nuevo León no está entre los primeros lugares, lo cual sirve de consuelo a las autoridades locales, más vale apretar tuercas porque la criminalidad no frena.

... O, lo que es peor, que ante la falta de resultados, arrecian los delitos considerados de alto impacto sin que encuentren coincidencias entre lo que se planea y lo que se hace.

 

 

Dicen que cuando el río suena es porque piedras lleva, y ayer corrió elrumor del cese del secretario de seguridad de Cadereyta, lo que levantó el polvo.

Sobre todo, cuando el dato contrapunteó algunas versiones, así que el alcalde de Cadereyta, Ernesto Quintanilla, tuvo que salir a aclarar paradas.

Especialmente en el sentido de que su secretario de seguridad, las autoridades estatales que ya metieron su cuchara, no pueden correr a su jenízaro.

Por lo que muy a pesar de lo que se diga, habrá que valer la autorización definitiva del munícipe por aquello del respeto a la autonomía.

Aunque eso sí, no se dejó de hacer señalamientos feos y delicados, especialmente por aquello de que reingresaron a la policía de Cadareyta a malos elementos.

Vaya, uniformados que en el pasado no habían acreditado las conocidas pruebas de control y de confianza, y que fueron readmitidos, por lo que vale parar la oreja.

 

 

Sin lugar a dudas, los que alborotaron la gallera, como dice la raza, fueron dos ex alcaldes panistas.

Nos referimos nada más y nada menos que al polémico ex alcalde de San Pedro, Mauricio Fernández, así como el senador Víctor Fuentes, quien se dejó querer cuando Mauricio dijo que si no va él, va Víctor por el gobierno del Estado.

Por lo que el tema formó parte de los comentarios que se hicieron virales en las famosas redes sociales.

Y que en el mejor de los casos, quieran o no, hubo una marcada polémica entre quienes participaron.

Por lo que se puede afirmar que hubo de todo, como en botica enre los cibernautas que se prendieron.

Y que de igual forma criticaron y avalaron el destape de Mauricio a la gubernatura de Nuevo León.

... O en su defecto la del senador Fuentes de coincidir entre otras cosas de la unidad en el partido.

 

 

El domingo por la mañana los panistas de Monterrey estarán de fiesta, pues habrán de elegir a su nuevo dirigente municipal.

Por lo que habrá que ver, cómo se ponen las cosas si se conoce de aguacates entre los albiazules que se pintan solitos para enojarse y contentarse entre ellos... a veces.

Y, que ahora que el PAN se ha dado a la tarea de renovar sus comités, no descarte una contienda más que interesante.

Mientras son peras o manzanas, habrá de estar muy atentos sobre los posibles aspirantes que quieran dirigir los destinos del panismo.

Y, que en el caso de Policarpo Flores, quien no hace mucho renunciara a la dirigencia, ya se frota las manitas, pues busca repetir.

Pero como el muchacho no es monedita de oro, pues de igual forma hay quienes no lo quieren, puede tener sus simpatías.

Sin embargo esto no se conocerá hasta mañana domingo cuando los que tienen derecho a voto, emitan sus sufragios.

 



« Redacción »