Opinión Editorial


Al presidente en Monterrey


Publicación:28-08-2020

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La mayoría de los mexicanos votamos por usted porque su principal bandera fue el combate radical a la corrupción

El presidente de México Andrés Manuel López Obrador estuvo de vista ayer en nuestra ciudad atendiendo compromisos que marca su agenda. Su visita fue aprovechada por el ecologista Guillermo Martínez Berlanga (cuya trayectoria y honorabilidad están fuera de toda duda) para presentarle una carta en la que le pide atención al deterioro ecológico que sufre la entidad. Por considerarlo de vital importancia cedemos nuestro espacio a su reproducción:

Carta abierta al C. Andrés Manuel López Obrador

Con llamado a los titulares de la Semarnat y de Conagua:

La mayoría de los mexicanos votamos por usted porque su principal bandera fue el combate radical a la corrupción, llave maestra de muchos de los males que padece nuestro país. Uno de esos males es el deterioro ambiental producido por muy diferentes vías: la contaminación de suelo, aguas y atmósfera, así como la desaparición de áreas verdes que oxigenan el aire, atraen la lluvia y a la vez absorben las aguas que, sobre todo en algunas regiones, como la nuestra en Nuevo León, produce catástrofes –aparentemente naturales– cuyas consecuencias se miden en destrucción material, pérdida de vidas humanas y gasto de recursos destinados a reparación cuyo manejo ha sido, con gran frecuencia, objeto de turbiedades.

      A tal deterioro del ambiente, al que se agrega la contaminación de las aguas por múltiples hechos y el uso clandestino e indebido del agua, se debe, entre otros efectos, un daño a la salud en diferentes grados patológicos, desde una permanente morbilidad respiratoria y gástrica hasta cánceres muchos de ellos de incidencia terminal. 

La corrupción ha permitido, vía permisos, concesiones y falta de vigilancia, que las zonas arbóreas y de varia vegetación sean vistas, incluso las que se hallan en condiciones de protección y de pertenencia a la Red Mundial de Reservas de Biósfera, como el Parque Nacional Cumbres que produce el 70 por ciento del agua que consume el Monterrey Metropolitano, o bien como donación del gobierno federal al pueblo de Nuevo León a fin de servir de pulmón urbano, como es el Parque Fundidora, sean vistos, previsualizados y abusados a título privado y para destinos habitacionales de lujo con ningún otro fin que el de especulación y lucro.

En este sentido, el suscrito, con un considerable respaldo ciudadano, envió una iniciativa de Ley de Grandes Bosques y Urbanos del Estado de Nuevo León al Congreso Local a efecto de que sean protegidos los ya existentes de la depredación con el nombre de desarrollos y cualesquier otro (en manos de una ecomafia) y sean creados los suficientes para rehabilitar y mantener las condiciones de vida sana de los ecosistemas naturales y la vida social.

Si me dirijo a Usted es porque los intereses creados en el estado, con la confabulación de gobiernos estales y municipales, siempre intentan echar abajo las iniciativas y demandas de la población para satisfacer el interés de unos cuantos. Necesitamos el apoyo de Usted y de su gobierno para que la corrupción contra el ambiente en nuestro estado sea detenida, combatida y encauzados los proyectos para mejorarlo. 



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