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Lamenta cardenal violencia intrafamiliar

Lamenta cardenal violencia intrafamiliar
Carlos Aguiar, cardenal.

Publicación:20-07-2020
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Sostiene que si los agresores no superan sus traumas, los menores se verán afectados por el odio y la venganza.

El cardenal Carlos Aguiar Retes, durante la homilía dominical, lamentó que en la sociedad persista el fenómeno de la violencia intrafamiliar, pues manifestó que los niños y adolescentes en vez ser amados, son maltratados y agredidos en su dignidad, por lo que mencionó que si no reciben ayuda para superar los traumas, quedarán atraídos por el odio y la venganza.

Así lo señaló el prelado durante la transmisión vía remota de la misa en la Basílica de Guadalupe, donde dijo que la educación es la herramienta indispensable para ejercitar el buen uso de la libertad, tanto en el ámbito personal como en el social y es la mejor forma de iniciar un proceso educativo consiste en experimentar ser amado.

“Esta es la tarea del matrimonio y de la familia, ser la cuna del amor para los hijos. Quienes hemos tenido esa maravillosa y fundamental experiencia debemos agradecerla de todo corazón a nuestros padres y a Dios, dador de todos los bienes”, indicó.

El Arzobispo Primado de México puntualizó que es misión de la Iglesia ayudar a quienes por distintas causas se encuentran enredados en las trampas de la violencia. Enfatizó, “debemos proponer experiencias que conduzcan a descubrir la fuerza del espíritu, que todos llevamos en nuestro interior”.

Aguiar Retes también pidió reflexionar para aprender a respetar siempre a toda persona en su dignidad, independientemente de su conducta y no condenar definitivamente, porque Dios es el único juez, quien pedirá cuentas al final de la vida.

Agregó que Dios ofrece siempre una oportunidad a todo ser humano de convertirse para que purifique sus pecados y pueda corresponder al amor de Dios.

Dijo que el objetivo de la vida en el diseño de Dios, es descubrir su amor y experimentar su misericordia, y para ello es indispensable la libertad, la capacidad de decidir y de actuar en consecuencia.

“Todo ser humano es a la vez trigo y cizaña. Así constatamos la presencia del odio y del amor a lo largo de nuestra vida. Dependerá de la capacidad para distinguir el bien del mal y de la decisión para optar o no por el amor”, explicó.

Por otra parte, el cardenal precisó que por enseñanza de Jesucristo, la doctrina de la Iglesia respeta la vida de todo ser humano y está en contra de todo lo que atenta la vida: el aborto, la tortura y la pena de muerte. Pero está de acuerdo en la penalización conforme a la justicia, de los delitos y crímenes.

Carlos Aguiar puntualizó “Dios nos quiso libres, asumiendo correr el riesgo de la presencia del mal en la vida humana”.

Por lo tanto, la presencia del mal se ve personalizada en nuestras decisiones egoístas, cuando sólo consideramos que lo material nos llevará a la felicidad y se entrega en vida a obtener a toda costa placer, riqueza, poder.

El cardenal refirió que cuando nuestro criterio de acción deja de lado la justicia, la ambición y codicia nos dominan, crecemos como cizaña. Pero, exhortó a confiar en el amor de María de Guadalupe y ponerse en sus manos para superar las tentaciones, además de pedir por las necesidades de nuestros prójimos y de la sociedad en general.



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