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Afinan Leyes contra hostigamiento sexual

Afinan Leyes contra hostigamiento sexual
La Máxima Casa de Estudios cuenta con el Protocolo de Atención para Casos de Violencia de Género en la UANL

Publicación:20-03-2020
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Tratando de tener una mejora en el Estado de Derecho y más en lo particular la UANL se suma a leyes contra el acoso y hostigamiento sexual.

Por ello en sinergia con el Congreso del Estado y la Universidad Autónoma de Nuevo León aprobaron una ley que sancionará a los docentes universitarios con la inhabilitación de sus labores académicas entre dos y cinco años.

El acoso y hostigamiento sexual que cometan los docentes de la Universidad Autónoma de Nuevo León ya serán sancionados, gracias a una reforma al código penal de Nuevo León que entró en vigor en diciembre de 2019.

Este logro se obtuvo a través del diálogo y labores en conjunto entre el Congreso del Estado de Nuevo León y la UANL.

"En el Código Penal del Estado se hablaba de hostigamiento pero para el servidor público y hasta el año pasado no se había considerado el hostigamiento por parte del personal docente.

"Se logra esta reforma, se aprueba y entra en vigor. Por lo que hoy en la entidad se tiene un código penal donde también el docente sea hombre o mujer tiene una sanción en el lugar que sea, sea dentro o fuera de la Universidad. Pero tendrán que presentar la denuncia".

La sanción será una inhabilitación de dos a cinco años de las labores académicas en cualquier institución de educación superior de la entidad. La resolución se toma con base en el trabajo de la Fiscalía General de Justicia y el Tribunal Superior de Justicia del Estado de Nuevo León.

Al respecto, el Rector de la UANL, Rogelio Garza Rivera, indicó que atender los casos de hostigamiento y acoso sexual es una labor en conjunto con la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES).

"Con esta reforma al Código Penal de Nuevo León, podemos decir que también se actualizó el Estatuto General de Leyes y Reglamentos de la Universidad y se le agregó de manera oficial las palabras de acoso y hostigamiento, sumándonos a esta labor que ha realizado el Congreso del Estado.

"Todo esto forma parte de las acciones que nos pidió la ANUIES a las universidades de contar con nuestro propio protocolo para atender estos casos", resaltó Garza Rivera. 

La Unidad para la Igualdad de Género (UNIIGÉNERO), la Comisión para la Investigación de la Igualdad de Género (CIIGEN) y la Unidad de Extensión de Equidad de Igualdad de Género de la UANL son entidades que brindan apoyo y le dan seguimiento a los casos de acoso y hostigamiento sexual que ocurren en la Institución.

Además, la Máxima Casa de Estudios cuenta con el Protocolo de Atención para Casos de Violencia de Género en la UANL, aprobado en marzo de 2019.

UNIIGÉNERO. Entró en funciones desde 2014 y desde esta fecha ha atendido 65 denuncias. Su labor es promover la incorporación de la perspectiva de género en la estructura institucional, legislación universitaria y procedimientos académico-administrativos que de ella se deriven. También tiene como labor activar el Protocolo de atención a casos de violencia de género de la UANL.

CIIGEN. Creada en marzo de 2019 y recibe las quejas que le canalice UNIIGÉNERO. Las facultades de Derecho y Criminología, Psicología, y Filosofía y Letras son las dependencias que la conforma. En 2019, recibieron 11 denuncias y 10 de ellas fueron resueltas. Son cuatro de ellas que propiciaron baja laboral de los profesores, cuatro fueron suspensiones (temporal) y dos estudiantes se dieron de baja de la Universidad. En lo que va del 2020, han recibido cinco denuncias que están en proceso de investigación.

Unidad de Extensión de Equidad de Igualdad de Género. Su objetivo es atender los casos referidos en relación y atención clínica psicológica sobre violencia de género bajo una óptica socio afectiva.

Se estima que en promedio en  algunas universidades al menos cuatro de cada 10 alumnas, trabajadoras administrativas y profesoras han sufrido acoso u hostigamiento sexual y se han visto envueltas en situaciones en las que se ven vulneradas.

Este tipo de hostigamiento va desde la presencia de imágenes o carteles con alto contenido sexual hasta ser obligadas a tener relaciones sexuales, revela el estudio Intrusas en la Universidad que elaboraron académicas especializadas en género.

Por ello se busca erradicar la violencia de género, y así la universidad necesita conocer y reconocer la existencia de este tipo de problemas para construir una cultura capaz de prevenir, atender y resolver las situaciones de hostigamiento sexual en su comunidad.

El acoso no sólo es hacia las alumnas, también las maestras pueden sufrirlo y los acosos se dan desde la presencia de "carteles, calendarios, pantallas de computadoras u otras imágenes de naturaleza sexual que les incomodan", hasta el uso de la fuerza física para obligar a alguien a tener relaciones sexuales, pasando por conductas como "bromas, comentarios o preguntas incómodas sobre su vida sexual o amorosa" y "amenazas si no acepta las invitaciones sexuales".

Incluso menores de 16 años o que cursan la secundaria pueden ser víctimas.

Por ello hay que  distinguir entre cada caso en particular, el estudio encontró que 45.8% de las profesoras de asignatura, quienes ganan por hora y no por plaza, reportaron haber sido víctimas de acoso; 49.3% de las alumnas se vio en esta situación, y 59.3% de las trabajadoras administrativas reportó lo mismo. Para las investigadoras y profesoras de tiempo completo, la situación se presentó, entre 39.5% y 37.8% de los casos.

¿QUÉ PUEDES HACER SI SUFRES DE ACOSO SEXUAL EN TU SALÓN O ESCUELA?

- No guardes silencio. Busca ayuda y acude con una persona de tu máxima confianza o cualquier tipo de organización que pueda brindarte información, ayuda y apoyo necesario para comenzar un proceso donde el agresor pueda ser castigado.

- Acude al Ministerio Público o a la Fiscalía General. Mientras menos tiempo haya transcurrido desde la agresión, más pruebas existirán del abuso. Sin importar tu edad, historia personal o género, el agente en servicio tiene la obligación de escucharte y tomar tu declaración.

Acude a una dependencia para denunciar cualquier acontecimiento como el acoso sexual. - Espera la resolución del caso. Si se comprobó el abuso, el caso es llevado a juez en dónde determinará la sanción o pena aplicable de acuerdo al Código Penal.

- Presenta una demanda contra el agresor. Debido al largo proceso burocrático del Ministerio Público, es vital considerar demandar por medio de un abogado particular. Cada estado tiene distintas limitaciones en cuanto al tiempo para presentar dicha demanda, lo más recomendable es consultar a un abogado local que genere una demanda.

Con respecto a ¿qué deben hacer las Instituciones de Educación Superior?, se dialogó sobre las denuncias formuladas durante los últimos meses demuestran la gravedad del problema de la violencia sexual dentro de los campus de las universidades y en el ámbito de la vida universitaria.

Se puede contar con un observatorio de género que ha llevado a cabo un importante trabajo de alertas y contribuye al estudio de este tipo de violencias de la mano de organismos internacionales.

Algunas universidades privadas también cuentan con protocolos de prevención y atención.

En eso ha sido pionero para atender el tema,  por ello urge se mantenga  el trabajo de un eficiente protocolo para la prevención y atención de casos de violencias basadas en género y violencias sexuales.

El logro es producto del trabajo de los colectivos feministas y espacios académicos como el Observatorio de Género y la Escuela de Estudios de Género y de la política institucional de equidad de género e igualdad de oportunidades.

Y este tipo de acciones se basan en:

Gestión del conocimiento no androcéntrico;

Prevención de violencias basadas en género;

Participación y representación con equidad;

Cultura y comunicación libre de sexismo,

Planeación institucional con enfoque de género.

Se trata de una propuesta que no se limita a la prevención y atención de violencias basadas en género, sino que plantea un análisis más amplio de la situación y de sus posibles soluciones.

Algunas universidades privadas también cuentan con protocolos de prevención y atención. Sin embargo, aunque las estudiantes y profesoras ejercen presión para ser tenidas en cuenta en los procesos de discusión y demás etapas del proceso, las disputas acaban por anular la participación de las directamente afectadas por la situación. En ese sentido, los mecanismos se diferencian de sus pares en las universidades públicas.

Se debe por ello el asumir el compromiso y la voluntad política para diagnosticar e identificar las violencias basadas en género.

Incorporar políticas institucionales de igualdad y equidad que permitan combatir la discriminación basada en género en todos los ámbitos de la institución.

Adoptar protocolos de prevención y atención participativos, que permitan la discusión abierta sobre la situación y que garanticen la apropiación de parte de todos los miembros de la comunidad.

 



« Redacción / El Porvenir »