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Niño queda grave al recibir descarga eléctrica

Niño queda grave al recibir descarga eléctrica


Publicación:25-07-2020
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En un intento desesperado por salvarle la vida, sus familiares, pidieron a las autoridades, apoyo para trasladarlo a un hospital de Galveston, Texas.

Monterrey N.L.- La vida de un niño se encuentra pendiendo de un hilo, después de recibir una descarga de 240 mil voltios cuando juagaba con un papalote en un predio del municipio de Santa Catarina.

Fue el juguete el que generó un arco eléctrico con un cable de una torre de alta tensión, por lo que sufrió la descarga mortal.

En un intento desesperado por salvarle la vida, sus familiares, pidieron a las autoridades, apoyo para trasladarlo a un hospital de Galveston, Texas.

Desafortunadamente, el cuerpo del infante sufrió quemaduras en un 90 por ciento de su cuerpo y se temen que haya sufrido daños en sus órganos internos.

Las autoridades municipales, informaron que los hechos se reportaron la noche del pasado viernes, en el cruce de las calles San Cristóbal y San Rafael, en la Colonia Valle de Lincoln, sector

Santa Lucía 2. El menor, fue identificado como José Guadalupe González Gutiérrez, de solo once años de edad y con domicilio en esta ciudad.

Su familia explicó que el menor estaba muy contento, porque le habían comprado un papalote en forma mariposa.

Explicaron que durante horas estuvo jugando con el artefacto.

Desafortunadamente, el hilo que mantenía volando el papalote, se atoró en los cables de alta tensión.

Esto hizo que se formara un arco eléctrico, ingresando por sus brazos y saliera por una de sus piernas.

Según los informes recabados por Protección Civil Municipal, el menor sufrió una descarga proveniente de un cableado de 240 kilovoltios.

Fueron los propios brigadistas, quienes brindaron los primeros auxilios al afectado, siendo llevado al Hospital Universitario.

Mencionaron que el niño presentaba quemaduras de primer y segundo grado en el 90 por ciento del cuerpo. Ahora sus familia reza, porque el niño logre sobrevivir, para ser llevado al Hospital Shriners especializado en quemaduras, en Galveston, Texas.



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