Justicia Muertes


Luchan abuelos custodia de menor


Publicación:15-09-2019
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Las Fiscalía General de Justicia del Estado, se deslindó de los hechos, mencionando que sólo están abocados al avance en el juicio del presunto responsable

 

A quince días de que su madre fue asesinada por su padre biológico en el municipio de Zuazua, ahora sus abuelos paternos y maternos, iniciaron una disputa legal por su custodia.

En esta situación se encuentra la pequeña Ailyn Alexandra quien permanece en las instalaciones del Centro DIF Capullos.

Han pasado más de dos semanas, sin que la pequeña, haya sido enterada que nunca vera más a su madre y tampoco ha visto a sus seres queridos.

Las Fiscalía General de Justicia del Estado, se deslindó de los hechos, mencionando que sólo están abocados a que se avance en el juicio del presunto responsable, para que sea sentenciado por el delito de feminicidio.

El presunto homicida, fue identificado como José Ángel, de 27 años de edad, quien ya se encuentra internado en el Penal del Topo Chico.

El sospechoso es señalado como el presunto autor material del crimen de su esposa Connie Janeth Beltrán Domínguez, de 27 años, quien fue estrangulada.

Los trágicos hechos se registraron el pasado martes, en el cruce de las calles Valle Claro y Valle Central, en la Colonia Real de Palmas.

En ese lugar, José Angel, golpeó y posteriormente, estranguló con sus manos a su concubina.

El sujeto fue detenido dos días después, en el estado de Durango, siendo rescatada la pequeña Ailyn Alexandra Ávalos Beltrán, quien permaneció internada en un centro de atención a los menores en Durango.

Fue la semana pasada cuando la menor llegó a Nuevo León, siendo reclamada por sus abuelos maternos, quienes pretenden obtener su custodia, ya que su padre biológico, está internado en el Penal del Topo Chico, por el crimen de la madre de la niña.

Sin embargo, el caso se complicó, cuando los abuelos paternos, también reclamaron la custodia de la menor, mencionando que ellos son ajenos al autor del crimen.

Por lo cual, el caso quedó en un dilema para el DIF, que tendrá que valorizar la calidad de vida y moral, que pudieran brindarle cada una de las parejas.

 



« El Porvenir / Sergio Castillo »