Internacional Norteamérica


Culpable de muertes por Covid una inmunidad desequilibrada

Culpable de muertes por Covid una inmunidad desequilibrada


Publicación:14-07-2020
++--

Los pacientes que entran en un estado crítico presentan una respuesta inmune descontrolada durante el tiempo de la infección.

CIUDAD DE MÉXICO.- Un especialista en biomedicina molecular aseguró que los casos en que el Covid-19 se complica, depende de otros factores que no repercuten directamente en el coronavirus, sino que tienen que ver con sistemas inmunológicos disfuncionales. El doctor Leopoldo Santos Argumedo informó a través de una ponencia organizada por el Centro de Investigación y de Estudios Avanzados (Cinvestav), que estas fallas inmunológicas en vez de cumplir su papel protector, causan daños en el cuerpo humano. Hasta la fecha, se ha demostrado que el 15 por ciento de las personas que dan positivo a SARS-CoV-2 y que presentan síntomas graves, cuentan con respuestas inmunes débiles. La disfuncionalidad en estos organismos liberan decenas de citocinas, que son proteínas que provocan inflamaciones, estragos pulmonares, embolias, edemas o neumonía. Estos padecimientos son causantes de daños en diferentes órganos y en el peor de los desenlaces, la muerte del paciente. El sistema inmune se manifiesta de dos maneras distintas: Innata y adaptativa. La primera está presente en todos los tipos de organismos, sin la necesidad de haber tenido contacto con algún patógeno. Los pacientes que muestran síntomas leves de la enfermedad, generan una respuesta inmune innata, la que es fácilmente controlada, mientras los que entran en un estado crítico presentan una respuesta inmune descontrolada durante el tiempo de la infección. "En esos últimos casos se debe atender farmacológicamente por médicos especialistas a fin de salvar la vida del paciente, porque si no se les atiende de forma oportuna, seguramente van a fallecer", puntualizó Santos Argumedo. Cuando un virus entra en contacto con el cuerpo humano, la respuesta inmune innata responde al instante y su acción se prolonga hasta después de tres o cuatro días, para así proteger al organismo de cualquier susceptibilidad durante ese periodo.


« El Universal »