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Kanye West y su campaña electoral surrealista en EU

Kanye West y su campaña electoral surrealista en EU
La campaña West 2020 ha sido una improvisación, en realidad

Publicación:03-11-2020
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Llegó tarde a inscribirse en la mayoría de los 50 estados y su nombre sólo está en las papeletas de 11 de ellos

Los Angeles, EU.-Kanye West comenzó la campaña electoral echando uno de sus 21 premios Grammy al retrete, meándose en él y compartiendo el vídeo en redes sociales. La ha acabado con proclamas divinas en anuncios de prensa: «Jesucristo ama a todo el mundo» , «Dios nos ofrecerá un futuro mejor». Entremedias, el rapero más exitoso de todos los tiempos se ha gastado 10 millones de su bolsillo en montar la candidatura más extraña y alucinada de toda la historia de Estados Unidos.

La campaña West 2020 ha sido una improvisación, en realidad. Llegó tarde a inscribirse en la mayoría de los 50 estados y su nombre sólo está en las papeletas de 11 de ellos, entre los que se encuentran ocho republicanos (Kentucky, Oklahoma, Arkansas, Louisiana, Utah, Idaho, Iowa, Tennessee) y tres demócratas (Colorado, Minnesota, Vermont). En el resto, los votantes pueden escribir a mano el nombre de West en las papeletas, pero antes ningún presidente llegó a la Casa Blanca de ese modo.

A los demócratas les inquieta que West pueda repetir la humillación de 2016, cuando la candidata de Los Verdes, Jill Stein, obtuvo 1,4 millones de votos que en algunos lugares de hecho bien pudieron costarle las elecciones a Hillary Clinton. El temor es que el rapero arañe votos negros en estados reñidos, pero afortunadamente para ellos, el candidato no ha podido inscribirse en los lugares críticos, como Carolina del Norte o Georgia.

El recelo de los demócratas es comprensible, dada la estrecha y extraña relación de West con Donald Trump. El rapero fue a visitar al presidente electo en su rascacielos de Nueva York apenas un mes después de que ganara las elecciones. En octubre de 2018, West se calzó la famosa gorra roja que llevan los que apoyan al presidente, se plantó en el Despacho Oval, y le dijo a este: «Esta gorra me hace sentir como Superman. Me has hecho una capa de Superman. Te admiro».

Lo cierto es que West y su mujer, Kim Kardashian, han estado asesorando a Trump en materia de reforma del sistema penal, dada la enorme cantidad de personas negras que están en la cárcel en EE.UU. por delitos menores de posesión de drogas. Pero la campaña de West no se ha centrado solo en ese asunto, sin duda crucial para la comunidad negra. La campaña tiene un programa político que es un powerpoint con 10 promesas extraídas todas de un pasaje concreto del Antiguo Testamento.

Por ejemplo, West promete «devolver la fe, y revivir el mandato constitucional de libertad de credo y el libre ejercicio de la fe, mediante la devolución del rezo a las escuelas», algo que extrae de de Salmos, 78:4: «No lo ocultaremos a sus hijos, sino que contaremos a la generación venidera las alabanzas del Señor, su poder y las maravillas que hizo». En resumen, Kanye West promete una economía fuerte, reducir la deuda, acabar con las guerras en el extranjero, reforma policial, proteger el medio ambiente, proteccionismo comercial y ayudas a grupos religiosos y artistas.

Luego, en la campaña se ha mezclado también su batalla contra las discográficas que son dueñas de gran parte de sus canciones, de ahí que en septiembre publicara aquel vídeo del Grammy orinado en el retrete. El rapero pide más respeto y autonomía para los artistas, algo que recoge en su programa.

Contra el aborto

Las encuestas, en general, no le son halagüeñas. El sondeo de Ipsos le ha situado entre el 0% y el 2%, todo dentro del margen de error. Por eso ha publicado esta semana unos anuncios en grandes diarios como «The New York Times» y ha dado una larga entrevista de casi tres horas en uno de los podcasts sobre política más escuchados, el de Joe Rogan. En él, West añadió otro punto importante en su programa: está en contra del aborto: «En nuestra cultura, estamos dopados, controlados y obligados a matar a nuestros hijos. Soy cristiano, y por ello soy provida».

De todos modos, West es, más que un rapero, un exitoso hombre de negocios, millonario gracias a sus colaboraciones con Adidas y sus exitosas zapatillas Yeezy. Por eso, las gorras y sudaderas con sus lemas de campaña, «Kanye 2020 Vision» y «Vote Kanye», valen entre 60 y 160 dólares, un precio sin duda elevado comparado con las de Joe Biden y Donald Trump. 

Gane o pierda la presidencia, se revalorizarán y se seguirán vendiendo. Es la ventaja de llamarse Kanye West y tener 21 Grammy, aunque uno se mee en ellos.



« Redacción »