En Escena Teatro


Celebran dos décadas de 'Los monólogos de la vagina'

Celebran dos décadas de Los monólogos de la vagina


Publicación:21-11-2020
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Se presentará con un elenco distinto cada función, con la idea de que participen las más de cien actrices que han sido parte del elenco

"Nadie me ha preguntado", relata el productor Morris Gilbert, parafraseando uno de los textos de Los monólogos de la vagina, antes de compartir por qué quiso montar la obra de Eve Ensler en México, cuando, incluso con el cambio de siglo, la sociedad era aún tan conservadora que en algunas provincias del país no sólo les impedían escribir completa en la marquesina de sus teatros la palabra vagina, sino que hacían manifestaciones para evitar que se presentara.

"En 20 años nadie me ha preguntado por qué me apasionó la obra, me tildaban de loco, pero yo viví la tragedia de perder a mi hermana Elena cuando ella tenía 28 años; murió de un cáncer espeluznante y ella fue víctima de una relación machista. Cuando vi la obra, vi la historia de mi hermana y quise reivindicar su vida, darle voz, que dijera lo que ya no podía haber dicho. Estos 20 años, todas ustedes han sido la voz de mi hermana", dijo Morris a las actrices presentes en una emotiva conferencia virtual.

Parte del elenco que durante dos décadas ha reunido a más de cien actrices, anunció las funciones especiales a partir del 28 de noviembre en el Centro Cultural San Ángel por el 20 aniversario de Los monólogos de la vagina, una obra, que, coincidieron todos, les ha cambiado la vida.

Entre lágrimas, Pilar Boliver terminó el relato de cómo Carmen Montejo, quien apenas veía y ya no podía caminar, se transformaba en el escenario, "lo que comprueba que para ella, como para muchas de nosotras, el teatro es la vida".

Durante dos décadas ha estado en cartelera esta obra, que también le llevó varios años a su autora, quien entrevistó a mujeres de distintas nacionalidades, edades y ocupaciones, para dar forma a los monólogos que hablan de intimidad, poder y vulnerabilidad.

También fue la última obra en la que actuó Ofelia Guilmáin, "y ella se echaba a reír antes de verbalizar las tarjetas, se reía de lo que estaba leyendo, pero era Ofelia Guilmáin, la señora estaba más allá del bien y del mal", recordó divertida Ana Karina Guevara.

Mariana Garza destacó que este es un texto que celebra ser mujer, "comunicar todas estas experiencias tan distintas, ir sintiendo al público, que conforme va escuchando los relatos empieza a soltar la incomodidad de hablar del tema ha sido maravilloso... yo recomiendo que la vean las niñas, los niños, los hombres, es divino verlos entender más, que salen con ganas de apachar a su mujer, porque reírte del tema te aligera la incomodidad; es un abanico tan grande, hemos pasado por esta obra tantas mujeres diferentes, pero tenemos esto en común y la obra nos permite poder hablarlo libremente y con responsabilidad".

El director Jaime Matarredona aseguró que el montaje cambió su vida no sólo profesional sino personalmente; "mi forma de ver a la mujeres, de verme a mí, al mundo, es totalmente diferente. Yo fui un guía, para llevar a escena este maravilloso texto en el que cada quien expresa lo propio, eso le da la verdadera vida, cada una lo va a hacer totalmente diferente, trasciende el teatro, porque a todos nos deja un aprendizaje como personas".

Diana Ley, apuntó que todo acto violencia "proviene de un desconocimiento profundo del otro", por lo cual es importante que tanto hombres como mujeres se vean reflejados en estos textos "y descubran que simplemente somos seres humanos, con deseos, esperanzas, ilusiones exactamente iguales".

Lilia Aragón, Gloria Aura, Iracema Terrazas, Janet Arceo, Raquel Garza y Violeta Isfel, también estuvieron presentes en la conferencia y coincidieron en que esta obra ha sido un hito en sus vidas y también en la sociedad.



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