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Restaurantes "pagan cuenta" del coronavirus sin comensales

Restaurantes pagan cuenta del coronavirus sin comensales


Publicación:23-08-2020
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Canirac apuntó que 20% de los restaurantes a escala nacional no volvieron a abrir sus puertas.

CIUDAD DE MÉXICO.- Es la tarde de un martes tras la reapertura de los restaurantes en la Ciudad de México y el restaurante Las Tlayudas no ha tenido mucho movimiento, dice el propietario Askari Mateos. En lo que va del día sólo un cliente ha llegado al local ubicado a unos metros de Viaducto, sobre la avenida Insurgentes Sur.
Mateos llegó a esta área de oficinistas tras el sismo de 2017 y vendía hasta 90 mil pesos a la semana, pero el confinamiento las redujo a 20 mil pesos. "Las cosas no han ido nada bien, las ventas siguen igual desde que empezó la pandemia. No parece que las personas estén regresando a las oficinas", dijo.
El 1 de julio los restaurantes volvieron a abrir en la Ciudad de México tras tres meses. Las autoridades han dispuesto que sólo lo podrá hacer a 30% de su capacidad aquellos con espacios interiores y a 40% los que cuentan con instalaciones al aire libre. En el caso de Las Tlayudas, 60% de los comensales laboraban en los alrededores.
Al menos 21.8% de 33 millones de personas analizadas por el Inegi pudieron continuar sus labores desde casa, de acuerdo con la encuesta Ecovid-IE. Los negocios tuvieron que salir a buscar a los clientes y Mateos apostó por el servicio a domicilio, con empleados llevando pedidos en bicicleta en colonias aledañas y envíos a través de Rappi, DiDi y Sin Delantal.

Cerraron y abrieron
El restaurante Los Danzantes, ubicado frente al parque de Coyoacán, abrió sus puertas luego de tres meses. Molotes de plátano macho, rellenos de sofrito de jitomate y queso Cotija; panceta de cerdo marinada en mil de chile seco; filete de res bañado con el fénix de los moles; huachinango marinado en achiote sobre un taco de frijol... la lista es larga y el restaurante tomó la decisión de no realizar entregas a domicilio para preservar estos platillos, contó Guillermo Pineda Matehuala, director de operaciones.
El flujo de clientes es aún bajo. Antes solía recibir a 500 personas los sábados, el cual cayó a 120 tras la vuelta a las actividades. Un 30% de los clientes de Los Danzantes eran turistas.
"Tenemos mucho cliente nuevo, gente que estaba desesperada por salir y hace mucho tiempo que no venía a Coyoacán. Nos preguntan cuánto tiempo llevan aquí, y les contestamos, 25 años", expuso Pineda Matehuala.

Falta de apoyos
Una semana después de que se cerraran los registros para pedir créditos a la palabra. El IMSS había dado 10 mil 665 préstamos diarios durante 18 días.
"Fueron casi un millón de personas que solicitaron el crédito, es decir, hay mucha necesidad allá afuera de este tipo de pequeñas empresas; sin embargo, el criterio era muy específico, que no hubieran despedido a nadie", dijo el director del IMSS, Zoé Robledo, el 23 de mayo. Mateos refirió que los apoyos del gobierno federal no han terminado de ser accesibles para los pequeños negocios.
En el caso de Las Tlayudas, cuando se disponía a solicitar un crédito de 25 mil pesos, la institución denegó su petición porque un socio se dio de baja. Solamente 7.8% de las empresas recibió apoyo durante abril o mayo, de acuerdo con la encuesta Ecovid-IE.
La falta de apoyos se ha traducido en pérdidas económicas. En el periodo del 15 de marzo al 15 de julio, el comercio y el turismo se perdieron 900 mil millones de pesos, de acuerdo con datos de la Concanaco Servytur México.

Pagos rígidos
Sin apoyos del gobierno, las pequeños y medianos negocios siguen pagando servicios y renta. Mateos logró un acuerdo con su arrendadora, pero las autoridades fueron implacables con la exigencia de los pagos puntuales de los servicios. El 47% de las empresas consideraron que para reactivar la economía se debe aplazar el pago de servicios. Sin embargo, el titular de la CFE, Manuel Bartlett, salió a decir que la empresa no podía dejar de cobrar.

Protocolos de sanidad
En junio, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, adelantó que los protocolos cambiarían la rutina de los restaurantes. Los locales deberían de cerrar a más tardar las 10 de la noche y no habría más música, porque el ruido hace que los comensales hablen más fuerte y esto aumenta el riesgo de contagio. Se acabaron los días de los menús impresos, todo será puesto en pizarrones, nadie podrá fumar en ninguna área, y los locales procurarán los pagos digitales.
En las Tlayudas se limpian todos los espacios pese a que no se está recibiendo la misma cantidad de comensales que antes. La Cámara Nacional de la Industria Restaurantera y de Alimentos Condimentados (Canirac) apuntó que 20% de los restaurantes a escala nacional no volvieron a abrir sus puertas y la incertidumbre hace que los dueños de negocios se replanteen sus estrategias.


« El Universal »