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Remesas están bajo amenaza: FMI

Remesas están bajo amenaza: FMI
FMI

Publicación:02-06-2020
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Afirmó que los efectos económicos están paralizando las economías de todo el mundo

CIUDAD DE MÉXICO.- El cordón umbilical de las remesas está bajo amenaza por la pandemia de Covid-19, un golpe que podría ser peor al de la crisis financiera de 2008, advirtió el Fondo Monetario Internacional (FMI).
Afirmó que los efectos económicos están paralizando las economías de todo el mundo, pero para muchos países, el impacto se verá agravado por la pérdida de dichos flujos.
El subdirector del Instituto para el Desarrollo de Capacidades del FMI, Ralph Chami, destacó que son un salvavidas para los estados frágiles y de bajos ingresos, y cuando los migrantes pierden sus empleos, los flujos de remesas se detienen.
En una publicación digital grabada por el especialista y difundida hoy por el organismo titulada "El cordón umbilical de remesas está bajo amenaza", se refirió al impacto del dinero enviado a casa por trabajadores migrantes e invitados empleados en países extranjeros en la era del nuevo virus.
Ralph Chami consideró que es de interés para todos que los países anfitriones ayuden a apoyar a los trabajadores migrantes durante la pandemia.
Destacó la importancia de la estabilización del empleo de este sector de la población: Por un lado, ayudará a las economías a reiniciarse, y por el otro permitirá que las remesas sigan fluyendo hacia los países de origen de los migrantes.
El podcast de Chami se hizo con base al análisis que elaboró junto con la nueva subdirectora gerente del FMI, Antoinette Sayeh, "Líneas de vida en peligro" la pandemia de Covid-19 amenaza con sacar una fuente vital de ingresos para los pobres.
La pandemia dará un golpe a los flujos de remesas que puede ser aún peor que durante la crisis financiera de 2008, y se producirá justo cuando los países pobres estén lidiando con el impacto de Covid-19 en sus propias economías, expusieron.
"Es probable que los trabajadores migrantes que pierden su empleo reduzcan las remesas a sus familias en sus países de origen. Los países receptores perderán una fuente importante de ingresos e ingresos fiscales justo cuando más lo necesitan", advirtieron.
RETORNO A CASA, INFECTADOS
Chami y Sayeh, expusieron que el efecto negativo de que las remesas se agoten, requiere una respuesta práctica, no solo por el bien de los países pobres, sino también por los ricos.
Advirtieron que una crisis prolongada podría empeorar la presión en los mercados laborales de los países más avanzados, y los migrantes sin trabajo podrían perder su condición de residentes en los países desde donde mandan las remesas, y verse obligados a regresar a sus hogares, incluso en algunos casos ya infectados del virus.
"Es probable que se unan a los desempleados en sus países de origen, en mercados laborales que ya están llenos de jóvenes desempleados, y que ejerzan más presión sobre los sistemas de salud pública que ya son frágiles", anticiparon.
Lo anterior podría aumentar la presión social en países que no están preparados para hacer frente a la pandemia y posiblemente también incrementar los efectos de contagio más allá de sus fronteras.
RICOS Y POBRES
Por eso, recomendaron a la comunidad global reconocer el beneficio de mantener a los migrantes donde están, en sus países de acogida, tanto como sea posible.
La retención de migrantes, ayuda a los países de acogida a mantener y reiniciar los servicios básicos en sus economías, y permite que las remesas a los países receptores sigan fluyendo, aunque sea a un nivel muy reducido, explicaron.
En segundo lugar, los países donantes y las instituciones financieras internacionales, también deben intervenir para ayudar a los países de origen de migrantes no solo a combatir la pandemia, sino también a amortiguar el impacto de perder estos flujos de ingresos privados, justo cuando estos países de bajos ingresos y frágiles los necesitan más.


« El Universal »