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‘Una victoria este año sería un sueño hecho realidad’

‘Una victoria este año sería un sueño hecho realidad’


Publicación:14-02-2020
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El 26 de diciembre de 2019, María Fassi fue elegida como la mejor estudiante atleta de la década de la Universidad de Arkansas

La golfista mexicana María Fassi cada semana que compite tiene esa ilusión, esa meta en su cabeza, levantar un trofeo y llegar a ser campeona en la LPGA Tour, porque es su sueño desde pequeña, cuando, a los 7 años, incursionó en el golf.

Ella sabe que ese anhelado momento llegará tarde o temprano, que no está muy lejos, que debe de trabajar duro, de enfocarse a su proceso y no distraerse ni perder de vista su objetivo.

“Una victoria este año sería un sueño hecho realidad y estoy trabajando para ello”, manifestó María, quien juega su primer año completo en la LPGA Tour.

Llega a la LPGA

El 26 de diciembre de 2019, María Fassi fue elegida como la mejor estudiante atleta de la década de la Universidad de Arkansas, con el 82.3 por ciento de la votación, con lo cual se resaltó sus logros alcanzados como colegiala y amateur, pero ahora ya está en otra dimensión: el golf profesional.

La transición a convertirse en golfista profesional, no fue de manera abrupta, en mayo de 2019, porque ya tenía participaciones en torneos de esa categoría, pero este 2020, es su primer año completo en la LPGA y tiene que vivir en otra dimensión.

Ahora, la vida María Fassi tendrá que transcurrir en aeropuertos, aviones –a veces en vuelos transoceánicos de hasta 17 horas-, habitaciones de hotel, en el campo durante el entrenamiento y la competencia.

Tendrá que acoplarse a nuevos horarios con hasta 16 horas de diferencia, y al concluir un torneo, otra vez a viajar.

“Ha sido un cambio bastante grande, todavía me está costando un poco adaptarme y sentirme bien con ese nuevo estilo de vida, como bien dices: de nómada, de no tener una casa, de vivir acompañada de una maleta”, compartió la hidalguense en su visita a Notimex.

En pago a todo ello, su vida tiene “pequeños lujos”, ahora, en sus recorridos, cuenta con alguien que le cargue la bolsa, le dé los bastones para cada uno de los golpes y de viajar a lugares muy bonitos, pero detrás de cámaras es una competencia de mucho sacrificio.

“Es una vida difícil, de soledad, de entrega, de entrenar, de levantarte muy temprano, pero sé perfectamente que todo este “sacrificio” vale la pena”, afirmó la golfista de 22 años.

Con caddie y entrenador nuevos

Su juego apunta a la mejoría con su nuevo entrenador David Leadbetter, con quien está contenta por un par de cambios que le ha incluido a su golpe de salida, le ayuda a tener constancia a dejar la bola sobre la avenida del campo y confiar en su swing cuando más lo necesite.

Fassi también siente a Leadbetter como un psicólogo, cree que se han conjugado para que ella alcance esa finura en sus golpes de aproximación y emboque. “Obviamente, hay mucho que mejorar”.

Desde hace cinco semanas tiene a Mark Wallington como su nuevo caddie, con quien se siente cómoda y bien apoyada y espera que ambos tengan la mejor reacción en la competencia.

Recuerdos imborrables

El 4 de noviembre de 2018 conquistó su tarjeta de membresía para jugar la LPGA Tour, en una maratónica competencia física y mental de 144 hoyos en ocho rondas de 76, 69, 68, 69, 76, 74, 75 y 75, para un total de 582 golpes, seis bajo par.

Esa ronda de clasificación se desarrolló en Pinehurst, North Carolina, Estados Unidos, y el final fue muy emotivo para la atleta, quien lo vivió como uno de los momentos más emotivos.

“Cuando terminé, mi mamá me abrazó y lloramos las dos, y me pongo a llorar ahorita cuando lo recuerdo. Mi papá estaba en una video llamada y los tres sin palabras, llorando los tres. El abrazo de mi mamá fue más que mil palabras y mi papá con el corazón roto por no estar (allí) conmigo. Recuerdo que cuando tenía siete años yo decía: Voy a llegar a la LPGA y voy a ser la mejor del mundo”, concluyó la golfista entre lágrimas.



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