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Nunca quise ser el salvador de La Máquina, dice Chelito

Nunca quise ser el salvador de La Máquina, dice Chelito
César Chelito Delgado.

Publicación:06-07-2020
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Aunque hizo época en Cruz Azul el jugador sostiene que intentó hacer Campeón al Club "pero no soy el culpable"

César "Chelito" Delgado, hizo época en Cruz Azul. Del Clausura 2004 al Apertura 2008, sus gambetas, sus asistencias y sus goles hicieron gritar y soñar a la nación cementera, pero del sueño no pasó, porque nunca pudo darle el ansiado título al equipo de La Noria.

La pregunta es recurrente, y siempre que se encuentra con alguien e México viene de forma directa: ¿Por qué el Chelito no hizo campeón al Cruz Azul? Y éste responde, "lo intenté, pero no soy el culpable y nunca quise ser el salvador del equipo".

Con la Máquina, César Delgado jugó 154 partidos y anotó 62 goles, pero no, el título no llegó, ni siquiera llegó a jugar una final. "Me lo preguntan muchas veces, pero no soy el culpable, no me siento responsable de que Cruz Azul no haya sido campeón.

"La respuesta a la pregunta es sencilla: los demás equipos jugaron mejor que nosotros, no tuvimos, no tuve ni siquiera la posibilidad de jugar una final, reitero, había mejores equipos, se ordenaron mejor que nosotros y supieron jugarnos, nos esperaban, nos jugaban a la contra y además de todo eso, no tuvimos una buena tarde".

Pasaban los años, los partidos, y así como el título no llegaba, la presión crecía: "La prensa y la gente me llegó a poner como el salvador del equipo, me decían que era el que tenía que salvar al club, tenía que sacarlo campeón, pero lamentablemente no se me dio, así es el futbol.

"Me hubiera encantado, por lo menos jugar una final, saber de qué se trataba. Jugué una con Monterrey, y la perdí".

El día que salía de México, se regresaba a Rosario, "vi en el aeropuerto como perdían la final contra América (Clausura 2013), fallando goles debajo del arco, y metiendo una pelota que iba para afuera. Solamente a Cruz Azul le puede pasar eso". A la distancia, César Delgado, espera que esa maldición, termine.



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