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Parte de tzompantli con 119 cráneos es hallado

Parte de tzompantli con 119 cráneos es hallado


Publicación:12-12-2020
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El hallazgo, explica el arqueólogo Raúl Barrera, titular del PAU, se dio como parte de trabajos de supervisión


CIUDAD DE MÉXICO.- En República de Guatemala 24, Centro Histórico, hay un predio particular de tres niveles, pero en sus profundidades está el Huei Tzompantli de Tenochtitlan, del que recientemente se halló su extremo este y fachada externa.
En 2015, investigadores del Programa de Arqueología Urbana (PAU) del (INAH), localizaron los vestigios del extremo noreste del Huei Tzompantli ("hilera o muro de cráneos"), ahora, el hallazgo, consistió en la ubicación de 119 cráneos que dan forma al lado este.
El hallazgo, explica el arqueólogo Raúl Barrera, titular del PAU, se dio como parte de trabajos de supervisión, pues los propietarios actualmente realizan una rehabilitación del inmueble.
Los trabajos, dice en entrevista, consisten en la recimentación del edificio. Sin embargo, "los ingenieros nos muestran su proyecto y nosotros intervenimos haciendo las excavaciones".
Al hacer un sondeo "se encontró" un muro circular, "una especie de cilindro" y también se encontró parte de su fachada externa. Los primeros cráneos fueron encontrados a una profundidad de 1.5 metros, en marzo y desde entonces han continuado con labores de estudio.
De acuerdo con lo encontrado, Barrera y su equipo determinaron que el muro fue construido en tres momentos, entre 1486 y 1502: "Aún seguimos en proceso, porque no sabemos cuántas etapas constructivas pueda tener el Huei Tzompantli, lo desconocemos porque hay partes donde no podemos excavar".
De los 119 cráneos, la mayoría son de hombres, pero también hay de mujeres y algunos de niños: "Los hombres habrían sido sacrificados, muchos de ellos debieron ser cautivos de guerra de las poblaciones conquistadas por los mexicas. Las mujeres, quizá, habrían muerto durante el parto, porque eran consideradas guerreras, aunque es algo que aún tendremos que estudiar. Y, en el caso de los niños, habrían sido el enlace con los dioses o sus representantes".
El muro hasta ahora tiene una altura de 1.6 metros, aunque lo interesante, enfatiza el arqueólogo, es que la torre circular tiene dos fachadas, una externa, en la que los cráneos miran hacia afuera, y una interna, en la que los restos óseos apuntan hacia el interior.
Raúl Barrera señala que aún falta mucho por investigar, porque los tzompantlis eran una tradición mesoamericana que se practicó en diferentes culturas: "Era una especie de compromiso que tenían los pueblos con sus dioses, en el caso de los mexicas con Huitzilopochtli, dios de la guerra".
Con respecto al futuro de Tzompantli situado frente al Templo Mayor, el titular del PAU indica que el INAH ya está en conversaciones con los propietarios del inmueble para poder hacer una ventana arqueológica.
De lograrse, quedarían al descubierto esos vestigios de hace 500 años.


« El Universal »