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Paco Ignacio nosotros no llegamos a cuidar un cementerio

Paco Ignacio nosotros no llegamos a cuidar un cementerio
Paco Ignacio Taibo II

Publicación:19-05-2020
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El FCE ante la pandemia

Ante la gravosa situación sanitaria que se vive en el país, esta sección cultural de Notimex ha entrevistado al director del Fondo de Cultura Económica para saber cómo se encuentra la editorial del Estado justamente en estos momentos de la crisis epidémica

México. Los actuales son tiempos difíciles, en donde todo es tan absurdo que incluso es necesario defender lo obvio. Entre dichos aspectos se halla la importancia de la lectura, en general, y de la poesía, en particular. Malos tiempos en donde debe defenderse la relevancia de un poema en tiempos de crisis. Ante días en los cuales algunos personajes mediáticos consideran baladí que la poesía sea leída por un epidemiólogo o una jefa de enfermeras, consideramos oportuno conversar de nuevo con el encargado de diversos planes de fomento a la lectura que se organizan desde la editorial estatal del Fondo de Cultura Económica.

      Paco Ignacio Taibo II (Gijón, 1949), desde su casa en la Ciudad de México, atendió telefónicamente a la sección de Cultura de Notimex. Dispuesto a emprender debates desde el confinamiento, el escritor evoca a Roque Dalton, el Che, realiza un breve inventario de las condiciones actuales de la editorial estatal y envía un intenso mensaje a quienes califica como los nuevos defensores de la libertad de expresión, que antaño ?según el autor de Ernesto Guevara, también conocido como el Che (1996)? fueron privilegiados por canonjías gubernamentales; es decir, eran chayoteros.

Accesibilidad e incluso gratuidad

?Me imagino que como al resto de las dependencias federales, les sorprendió en algún modo la contingencia sanitaria...

     ?Tuvimos tiempo para preparar la retirada, afortunadamente. Procedimos al cierre de las librerías, almacenes y la suspensión de todas las actividades que teníamos en la calle. Había tendidos, ferias del libro, el librobús... tuvimos tiempo y operamos rápido para, además, reestructurar con lo poquito que podíamos hacer desde la parte virtual. Eso ha permitido que hasta el día de hoy no hayamos tenido bajas entre los trabajadores del Fondo de Cultura, de Educal y de la Dirección de Publicaciones; son más de 700 trabajadores... ese es el reporte hasta el día de hoy, la información es lenta y estamos fragmentados en departamentos que tienen una red de control interna. Hasta ahora no hemos tenido bajas y nos dio tiempo de montar una estructura virtual y poner en marcha nuestra librería por Internet. Al mismo tiempo comenzamos una política de regalo de libros digitales, gratuitos... llevamos más de 650 mil libros regalados.

     ?En cualquier otro gobierno, Paco Ignacio, el papel del Fondo de Cultura durante una pandemia hubiera sido casi anecdótico o secundario; pero ustedes están intentando jugar el papel que debe tener una editorial del Estado en tiempo de crisis...

     ?Obviamente, es otra lógica. Nosotros no llegamos a cuidar un cementerio o un mausoleo para expresidentes. Llegamos para construir una editorial vinculada a las necesidades de darle a la población un apoyo, impulso, lectura...

     ?Usted tiene como uno de sus caballos de batalla la colección "Vientos del Pueblo", que es icónica para lo que está intentando realizar el Fondo... ¿en qué proceso está esa publicación?

     ?Llegamos ya a 50 títulos publicados, los cuatro últimos de manera virtual y algunos los estamos regalando por Internet. Por el precio de la colección se volvió extraordinariamente accesible, tirajes muy amplios de 40 mil ejemplares cada título... una colección de espectro amplio que pretendía abordar testimonio, historias mexicanas, cuentos, literatura. Un abanico que fuera desde un adolescente inteligente hasta un neolector de 70 años que vuelva a leer. Sobre todo, muy popular...

Desde la Patagonia hasta los grandes lagos

?Usted, en un ejercicio periodístico que realizó en Telesur, en la serie Los Nuestros, rescató a muchos personajes que me parecen referenciales en América Latina y malamente en México (a causa de un corto circuito que tenemos) no se les da la valía que merecen, como Rodolfo Walsh, por ejemplo. Desde el Fondo de Cultura, ¿de qué manera intentan tender este puente entre Sudamérica y lo que es México con respecto a referencias literarias?

     ?Desde el primer día hemos intentado vincularnos a una visión latinoamericana... Bolívar y el Che dijeron que desde la Patagonia hasta los Grandes Lagos. Y en esa lógica estamos. Además, la cultura es uno de los mejores sistemas de tendido de puentes, publicamos Taberna y otros lugares [1969], un libro de poesía maravilloso de Roque Dalton; editamos materiales de autores latinoamericanos poco conocidos o no divulgados. Si el tiempo nos da y, en cuanto salgamos de esta situación de la pandemia, tanto la colección de testimonio como la popular estarán publicando, regularmente, a autores latinoamericanos.

 

No se puede hacer magia

?Me queda claro que su proyecto de difusión de lectura está vivo, pero... ¿en cuestión de finanzas, números y economía cómo se halla el Fondo de Cultura?

     ?Estamos estrangulados. Piensa que una parte fundamental de los recursos del Fondo de Cultura Económica venía de la venta en sus librerías, ferias, tianguis y los tendidos de libros, pero esto se suspendió. Entonces hay un nivel de estrangulamiento. Estamos manteniéndonos pagando el sueldo a todo el personal. Pero hay un agujero potente, es inevitable.

     ?¿Y qué viene entonces? ¿Cuáles son las estrategias para salir de esto...?

     ?Las estrategias son salir de la crisis. Y, en la medida en que podamos salir de la crisis, revitalizar nuestra relación con los lectores. No creo que se pueda hacer magia en momentos como éstos. Debe ser paulatino y cuidando la salud de la gente, pero tarde o temprano volveremos a las calles y debemos estar preparados. El equipo editorial ha seguido trabajando, tenemos 200 libros en camino de los 500 que pretendíamos publicar durante este año.

      "El librobús (con un éxito enorme en zonas del país donde el libro no llegaba) tuvo que convertirse en un librobús virtual, pero volverán a la calle. Estábamos a punto de arrancar un proyecto para motolibrerías, que nos permitiría ir a barrios donde no se llegaba con el libro... había todo un trabajo grande de fomento a la lectura, el cual tuvo que convertirse en un trabajo virtual con promotores de lectura en todo el país.

      "Estábamos operando en lógica de una docena de ferias del libro y presentaciones mensuales, todo esto tuvo que suspenderse. Hay que organizar cautelosamente y con toda fuerza el retorno. Afortunadamente, el equipo ha seguido preparándose, organizando, analizando, produciendo, revisando y manteniendo los contactos, pero magia no se hace: este país está en una grave crisis de salud".

"Los chayoteros de ayer son los portavoces de la libertad de expresión"

?En cuestión del presupuesto del Fondo de Cultura Económica y de los privilegios que usted encontró a su llegada a la editorial... ¿qué nos puede compartir acerca de dicha situación?

     ?Barrimos con eso, apretamos los cinturones, disminuimos los salarios del alto funcionariado. Eliminamos todos los mecanismos de privilegio: comedores privados, cuentas de viáticos, todo se fue al demonio. Y ahora lo haremos de nuevo; no eliminar lo ya eliminado, sino apretar el cinturón del aparato. 

     ?Muy guevarista su postura... siendo usted un escritor dentro de una oficina federal. Hablando de Guevara, hace pocos días el presidente Andrés Manuel López Obrador en un intento de disculpa pública hacia cierto sector del personal médico y de salud, mencionó a Ernesto Guevara de la Serna y de inmediato las críticas llovieron. Usted, que es un estudioso de la biografía del Che, ¿cómo asumió esta reacción virulenta y visceral de este sector al mencionar el presidente en una conferencia a Guevara?

     ?Vuelve siempre al Quijote: Los perros ladran, Sancho... señal de que cabalgamos. La crítica conservadora no halla qué hacer para confrontarse con el gobierno, para tratar de debilitarlo. En lugar de decir: estamos en una crisis profunda, sumemos esfuerzos... ¡No, ahí andan de piojosos! Los chayoteros de ayer son los portavoces de la libertad de expresión. A nivel del conjunto de la población esto no ha pegado, se mantiene una relación de respeto y seguimiento de la política presidencial.

La lectura tiene un efecto balsámico

?Hace dos semanas ustedes propusieron al subsecretario de Salud, el doctor Hugo López-Gatell, que leyera el fragmento de un poema de Miguel Hernández. También en ese caso las críticas no se hicieron esperar. ¿Cuál es la función social de la poesía en tiempos de crisis?

     ?Yo creo que era importante, más gente se irá sumando a la idea de quédate en casa, pero leyendo. La lectura tiene un efecto balsámico en momentos de desesperación, crisis, depresión, aislamiento... hay que estimularla; aunque no es la panacea. El gobierno lo dice muy claro: necesitamos camas, respiradores, controles, más médicos. Nosotros decimos que esa es la prioridad, sin embargo también promoveremos que te quedes en casa pero leyendo. Le agradezco a Hugo López-Gatell que se haya tomado cinco minutos de su tiempo para leer un poema: envió claramente el mensaje que estábamos difundiendo.

     ?Hay quienes piensan que la poesía es sólo territorio exclusivo de los poetas...

     ?Esos se equivocan... ¡han de decir eso porque no leen poesía! Ahora estaba leyendo la poesía de Roque Dalton para realizar un programa especial, y su poesía es conmovedora, me llenó de vibraciones positivas, ánimo y estímulo. El que no sabe eso no lo ha vivido y lo lamento por ellos; pero abramos la puerta y que más gente tenga acceso a la lectura y a la poesía.

Muchos contratos no se podrán ejercer

?Finalmente, le haré una pregunta acerca de otro tema. El pianista Alberto Zuckermann, colaborador de la sección cultural de Notimex, en un texto nos compartió la experiencia que tuvo con algún directivo del Fondo de Cultura Económica. El músico escribió un libro acerca del jazz mexicano durante la década de los sesenta, aprobado y en espera de publicación en la editorial del Estado. El directivo le expresó a Zuckermann que su libro se halla en la fila de las tortillas, ¿Usted cómo explica esto?

     ?Es normal. Resulta que cuando llegamos había mil libros en cola, entre reimpresiones y nuevos libros... eso no lo podíamos asumir, pues había existido una política inexistente de compromisos y contratos.  En esos momentos fuimos lentamente recuperando reimpresiones; ahora es peor, te digo que el plan editorial de este año bajó de 500 a 200 libros entre novedades y reimpresiones. Entonces lo lamento, pues muchos que tenían contratos no se podrán ejercer... ¡no hay cómo hacerlo! 

     ?¿Cuáles son los criterios para seleccionar los libros que serán publicados?

     ?De principio existe una comisión editorial que lee, analiza y dictamina; el segundo son las cuotas... en el Fondo de Cultura construimos unas cuotas: un 33 por ciento va destinado a literatura infantil y juvenil; otro 33 por ciento a reimpresiones necesarias porque el mundo académico las demanda, entre estudiantes de preparatoria y bachillerato, así como profesores de posgrado que utilizan libros de texto editados por el Fondo; y ahí entra una pequeña cuota de ciencias sociales y ciencias, luego otro tercio se destina a la "Colección Popular" y a "Vientos del Pueblo".

      "Entonces, si encima de tu mesa te llegan (como a mí me llegó a la mesa secundaria de mi oficina durante el último día que fui) aproximadamente 150 propuestas de edición, pues es inevitable... tuvimos que decir gracias, por ahora no, incluso con libros que nos interesaban. Es un proceso lento y ahora con muchos límites. Además, llega un momento en que si editas irracionalmente como sucedió en tiempos pasados antes de que nosotros llegáramos, en bodega se habían dejado 8 millones de libros que no se vendían... ¡eso es la locura y un desperdicio de dinero de todos, del tuyo y el mío...! Había que pararlo. Era inevitable, hay más manuscritos que posibilidades de publicarlos; hay más peticiones de reimpresión que posibilidades de publicarlas. Iremos lentos, muy lentos en ese sentido".

 



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