El rey Carlos III se reunió el lunes con Donald Trump en la Casa Blanca, al comienzo de una visita de Estado marcada por tensiones transatlánticas y un nuevo supuesto intento de asesinar al presidente de Estados Unidos.
Detrás de la cálida bienvenida frente a las cámaras se esconde una brecha cada vez más profunda en la llamada "relación especial" entre Washington y Londres a causa de la guerra de Trump en Irán.
Con estas tensiones latentes, Carlos III hablará el martes ante el Congreso, donde dirá a los legisladores estadounidenses que la larga historia entre ambos países es de "reconciliación y renovación", según un extracto del discurso del rey que fue hecho público.
Los reyes llegarán a Nueva York el miércoles, donde recorrerán el monumento conmemorativo del 11-S. El jueves partirán hacia Bermudas, en la primera visita de Carlos como monarca a un territorio británico de ultramar.