Pasitas, un tesoro mexicano de gran producción de Sonora

El 96 por ciento de la cosecha nacional de uva pasa proviene de la región sonorense de Caborca.


CIUDAD DE MÉXICO.- Nuestro país es conocido mundialmente por ser el líder en exportación de distintos alimentos como el aguacate, pero no muchos saben que México se ubica en el lugar número nueve en cuanto a la producción de uva pasa a nivel mundial.
El 96 por ciento de la cosecha nacional de uva pasa proviene de la región sonorense de Caborca. El clima de la región favorece su crecimiento y madurez, por lo que el municipio de Sonora registra una producción anual de 14 mil toneladas de uvas pasas listas para sus diferentes usos.
Según el Centro de Estudios para el Desarrollo Rural Sustentable y la Soberanía Alimentaria (CEDRSSA), el estado de Baja California también es uno de los principales productores de uva pasa en nuestro país. Seguido de Zacatecas, Aguascalientes y Coahuila.
Sin embargo, no gozan de una buena reputación, ya que muchas personas no están de acuerdo con que las pasas son un acompañante ideal de una amplia variedad de postres o platillos como: el arroz con leche, panes, granola o incluso algunos dulces.
Beneficios de consumir uva pasa
Durante la desecación de la fruta fresca, su contenido en agua se reduce, lo que da lugar a la concentración de nutrientes. La uva pasa es fuente de potasio, calcio, hierro, así como de provitamina A (beta-caroteno) y B3, o niacina.
También son una importante fuente de fibra soluble e insoluble, lo que confiere propiedades saludables para mejorar el tránsito intestinal.
La nota "Las pasitas mexicanas, entre las mejores del mundo", publicada por "Menú" de EL UNIVERSAL en el 2020, menciona que aunque media taza de pasitas contiene 217 calorías, también aporta 3.3 gramos de fibra, del 10 al 24 por ciento del requerimiento diario, dependiendo de la edad y género de una persona.
La misma media taza contiene 1.3 miligramos de hierro, el 7 por ciento de la cantidad diaria recomendada para una mujer adulta, y el 16 por ciento para un hombre adulto. Además, contienen calcio, boro, antioxidantes y fitoquímicos que pueden ser benéficos para los dientes y las encías, según un estudio publicado en 2009.
El proceso para secar las uvas
Existen dos métodos para secar las uvas. El primero se hace mediante el calor natural, mientras que el segundo se logra mediante el uso de un horno de microondas o un horno convencional, a continuación explicaremos ambos procesos:
Método por calor natural
Primero que nada se coloca un papel absorbente sobre una superficie plana, poniendo sobre este los granos de uva separados entre sí, para permitir una mejor circulación del aire entre ellas.
Con una tela, se cubrirá la uva, consiguiendo así una oscuridad absoluta para que así se atrape el calor y se permita la buena ventilación del proceso de deshidratación. Esto también protegerá los granos de las aves o insectos, e incluso impedirá la entrada de polvo y de contaminación del aire.
Este proceso toma un tiempo aproximado de 10 días, dependiendo del clima.
Método por calor artificial
Otro proceso que se puede realizar para hacer pasas de uva es mediante el calor artificial de un horno convencional o microondas.
Para realizar este método, se debe colocar la uva limpia y suelta como se indicó en el proceso anterior, pero al interior del horno a 50°C. Posteriormente se debe ir elevando la temperatura hasta alcanzar los 70°C.
Esta operación se debe mantener por un lapso de tiempo de entre 7 o 10 horas. Incluso se puede realizar con la implementación de un deshidratador eléctrico.