Jornadas de trabajo "brutales"

El precio a pagar en TSMC North America.


TSMC se embarcó hace tiempo en una clara campaña de expansión para llevar sus fábricas a Estados Unidos, y sabemos que la compañía taiwanesa podría construir también su primera planta en suelo alemán, siempre que las negociaciones lleguen a buen puerto, algo que es más complicado de lo que parece por la gran cantidad de dinero que se necesita para establecer una planta de fabricación de semiconductores.

Estos movimientos son muy importantes porque reducen la dependencia de la central situada en Taiwán, una zona que algunos temen que acabe siendo el objetivo de un futuro conflicto armado, o que sufra una intervención por parte de China que acabe teniendo consecuencias inesperadas. También permiten fabricar semiconductores de última generación a nivel local, y generan empleo y riqueza en el país donde se asientan.

Sin embargo, empresas como TSMC están acostumbradas a una cultura del trabajo que en territorio occidental podría ser calificada como «brutal». Las valoraciones que la empresa está recibiendo por parte de trabajadores antiguos y actuales, en suelo estadounidense, no son nada buenas y califican el trato y las jornadas laborales justo de esa manera, como brutales. Comparada con otras empresas del sector, como Intel, que obtiene una valoración positiva por parte del 85% de sus empleados, la taiwanesa apenas llegó al 27%.

Entre las quejas más comunes se encuentran las jornadas de trabajo de 12 horas, los turnos de trabajo en fin de semana y un desequilibrio enorme entre el trabajo y la vida personal. Una persona llego a decir en su valoración que vio a empleados durmiendo en la oficina durante un mes de forma ininterrumpida.

El CEO de TSMC, Mark Liu, lo tiene muy claro, la cultura del trabajo que ellos profesan no tiene nada que ver con la de Estados Unidos, y dijo literalmente que aquellos que no estén dispuestos a aceptar turnos (horas extra) no deberían formar parte de la industria, ya que este campo no gira alrededor de los salarios atractivos, sino que es fundamental tener pasión por los semiconductores. Dicho de otra forma, que aunque el sueldo pueda ser muy bueno, hay que estar dispuesto a sudarlo a un nivel que no todo el mundo estaría dispuesto a aceptar.

Desde que saltó esta información la aprobación media de TSMC ha subido a un 59%, algo que resulta muy curioso y que podría ser fruto de valoraciones positivas forzadas, ya que no tiene sentido un margen de mejora tan grande en tan poco tiempo cuando el propio CEO dice que «es lo que hay», y que si no gusta la puerta está ahí.