Ballet feminista "Revolución Diamantina" se estrenó en Bellas Artes

Se trata de un ballet inspirado en las marchas feministas.

CIUDAD DE MÉXICO.- "Revolución Diamantina", la composición que le valió un premio Grammy a Gabriela Ortiz se estrenó este 4 de julio en el Palacio de Bellas Artes, con coreografía de Claudia Lavista, Lola Lince y Melva Olivas. Se trata de un ballet inspirado en las marchas feministas, en particular aquella que tuvo lugar en 2019 en la Ciudad de México y se nombró "Marcha de la brillantina".
El arranque con la optimista pieza de "Kauyumari2, logró que el público entrara en un trance al grado de que movían sus cabezas al ritmo de la música. Otros tantos no podían evitar estirar al máximo sus cuellos e incluso levantarse ligeramente para alcanzar a ver a la orquesta Urtext.
Se levantó el telón y así fue como inició la interpretación de las bailarinas del Centro de Producción de Danza Contemporánea (CEPRODAC). En Revolución Diamantina, se cuenta la historia de las mujeres que cargan las consecuencias del patriarcado –que podrían ser los bultos de tela que cargan con mucho pesar las primeras en salir a escena. Esto entraba en contraste con las bailarinas que se movían con total libertad por el escenario.
Un momento oscuro en la obra es cuando una mujer agoniza sobre una pequeña cama hasta verse envuelta por una tela de un color rojo intenso. "El violador eres tú", gritaron las integrantes del coro en ese instante, aludiendo al performance "Un violador en tu camino", del colectivo chileno LASTESIS.
En algún punto, varias bailarinas toman el escenario con vestidos coloridos, pareciera que hacen referencia a una salida con amigas. "Con ropa o sin ropa, mi cuerpo no se toca", "Ni una menos" son las consignas que resuenan en la sala principal del Palacio, antes de que las mujeres se liberen en un baile lleno de energía en el que se empiezan a quitar la ropa.
Al final, se levanta el telón de fondo, no sólo dejando ver las entrañas del icónico escenario de Bellas Artes, sino también a una multitud de hombres, mujeres, niños y ancianos que representan una marcha.
Los bultos de tela reaparecen en el escenario, pero esta vez son pisados y superados por una niña que, con ayuda de dos personas, escala sobre ellos.