CIUDAD DE MÉXICO.-El presidente Andrés Manuel López Obrador invitó a México al presidente electo de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y confío en que el mandatario en funciones Jair Bolsonaro aceptará su derrota.
Por medio de una llamada telefónica, cuyo video el Presidente de México compartió en sus redes sociales, pidió a su "hermano" y compañero abanderado del Partido de los Trabajadores de Brasil asistir a México a la Cumbre del Pacífico a realizarse en Oaxaca, en noviembre próximo.
Lula Da Silva respondió que revisaría su agenda porque que no sabe qué sucederá en Brasil, pues el presidente Jair Bolsonaro no ha reconocido los resultados.
GANADOR DE LA CONTIENDA
Con la promesa de luchar contra el hambre y por la paz y la unidad, Luiz Inácio Lula da Silva hizo un doble reconocimiento: el primero, a los pobres, los que le dieron su voto y el triunfo en la segunda vuelta de las presidenciales brasileñas; el segundo, a esa mitad del país que no votó por él y que teme lo que vendrá con su gobierno.
Escrutado 99.98% de votos, Lula ganó con 50.90% de los votos válidos, frente al 49.10% del mandatario, Jair Bolsonaro, quien se convierte en el primer jefe de Estado en la historia del país en perder una reelección.
La ventaja del dirigente del Partido de los Trabajadores (PT) sobre Bolsonaro fue de poco más de 2.1 millones de votos, que reflejan la polarización extrema que hay en Brasil.
Lula, quien gobernó Brasil entre 2003 y 2010, asumirá así su tercer mandato como jefe de Estado el 1 de enero próximo.
Con su ascenso al poder, 86% de la población de América Latina y el Caribe —568 millones de 661 millones de habitantes— quedará regido por 13 gobiernos socialistas, comunistas y de izquierda, en lo que será el mayor desafío político a la influencia hegemónica de Estados Unidos en el hemisferio occidental en el siglo XXI.