Independientemente de las palabras del gobernador Samuel García, toda ayuda a Nuevo León ante la crisis del agua sí sirve.
Y, si no lo quiere creer basta con preguntarle a vecinos de cualquier estrato social que sufre las de Caín en estos tiempos.
Pues la falta del vital líquido como se sabe, igual se requiere en los sectores más humildes, como el de los acomodados.
Y, como evidencia de ello hay tiene lo que se ve en las protestas que ya se patentaron demandando agua potable.
Como aquellos en que las pipas de agua se han hecho presentes, en colonias populares y otros del sector exclusivo.
Luego de criticar la falta de apoyo de otros Estados, el gobernador Samuel García, destacó el esfuerzo de los regiomontanos.
Y, que a pesar de que Nuevo León siempre ha apoyado a otras entidades en tiempos de desgracia, reprobó la falta de ayuda para la entidad.
Peor aún, según dijo: ''ni una mendiga despensa han mandado cuando en otras ocasiones, NL es el primero en responder si de ayudar se trata.
Así que ya sabrá más o menos el coraje del ejecutivo, quien palabras más, palabras menos sentención pese a ello: ''para nada los necesitamos''.
Ayer los panistas tuvieron encerrona a piedra y lodo con la junta del consejo para realizar algunos reacomodos.
Pero desde luego, se hicieron votos por mantener la unidad y cierre de filas de la organización ante el chapulineo.
Amén de mantenerse a la defensiva ante las diferencias más que notables con el gobernador Samuel García.
Y, como por lo visto esto último amaga con prolongarse más días o mejor dicho semanas, vale agarrar asiento, lugar y tabla.
A como están las cosas con eso de los contagios del Coronavirus, es necesario estar preparados para lo que resulte.
Sobre todo, cuando los casos se ha multiplicado, igual que las visitas al Drive Thru para realizar la prueba.
Toda vez que los sospechesosos, presentan los síntomas más conocidos de dicho mal, que va a la alza y cobra vidas.
Y, si ya se tuvo avances en la reactivación económica y la eliminación de algunas restricciones, hay que parar las antenitas.
Especialmente cuando las cosas se complican por la falta de agua y la higiene necesaria según las reglas de salud.
Y, que al menos en otros Estados donde la pandemia se sigue acentuando, ya volvieron al uso obligatorio del Cubrebocas.
Con eso de los ajustes obligados de seguridad y la llegada de nuevos elementos militares, deberá ser cuestión de tiempo para que la inseguridad disminuya.
Pues a diferenciad e otros tiempos, ya es más que notoria la presencia de elementos federales que patrullan calles y arterias del área metropolitana.
Por lo que se hacen votos de confianza, porque se recobre la confianza de la ciudadanía y una mayor seguridad en sus alrededores.
De lo contrario, en los balances que se realiza por parte de organismos, factible es, que se registre la sensibilidad en torno a la seguridad que se palpa.