Tiroteos en Estados Unidos

Después del tiroteo masivo ocurrido el pasado 24 de mayo en Uvalde, Texas.

Después del tiroteo masivo ocurrido el pasado 24 de mayo en Uvalde, Texas, la violencia armada continúa en el territorio norteamericano. Desde esa fatídica fecha hasta el 3 de junio, es decir, en los siguientes 10 días, se reportaron 20 agresiones armadas; arrojando un saldo de 18 personas asesinadas y 88 heridas por armas de fuego.

Los números son contundentes,  lo más alarmante es que la espiral violenta  va en ascenso, como se puede ver al comparar los datos de violencia armada en el 2020, 2021 y 2022. Hasta el 5 de junio de este año,  a nivel nacional se han registrado 246 tiroteos masivos.  Durante el año 2021 se registraron 692 tiroteos masivos, en el año 2020 fueron 610, previamente, en el 2019 se registraron 417. La tendencia a la alza es evidente y preocupante.

Hoy lunes 13 de junio, es el día 164 del año,  como se mencionó, se han registrado 246  tiroteos masivos, lo que nos arroja un promedio de 1.5 actos de violencia diariamente. Según la asociación Gun Violence Archive, se define un tiroteo masivo como aquel  evento donde  el agresor dispara a al menos cuatro personas.

La Agencia Federal de Investigaciones, el FBI, se encarga de liderar los estudios forenses en este ámbito, y ha identificado una tendencia muy significativa en cuanto al patrón de edad de los asesinos. El caso de Uvalde y el de Búfalo fueron dos jóvenes que apenas lograron su mayoría de edad y adquirieron las armas semiautomáticas para asesinar a sus víctimas.

Este nuevo patrón descrito posee un largo historial, por ejemplo, en marzo del 2021, un joven de 21 años realizó un tiroteo masivo en un supermercado en Boulder, Colorado; cómo no recordar la masacre ocurrida en el año 2019,  en el Wal-Mart, de El Paso, Texas, donde un joven fanático de 21 años, asesinó a 23 personas;  en mayo de 2018, un estudiante de 17 años, disparó y mató a 8 estudiantes y 2 maestras; también en 2018, en una preparatoria de Parkland, Florida, un ex estudiante mató a 17 personas.

Con el análisis de esta tendencia histórica, se observa que de 1949 al 2017, de los 30 tiroteos masivos ocurridos durante ese período, solo en 2 de ellos participaron jóvenes menores a 21 años. Durante ese período mencionado los atacantes tenían más de 25 años, hasta 35 o más, pero la nueva tendencia es que los asesinos son jóvenes entre 15 y 25 años de edad.

La sociedad norteamericana es proclive a las armas, poseen éstas cierta fascinación innegable, ocupa un lugar preponderante en la Constitución, en la Segunda Enmienda, lo que ha permitido que sea el país con más armas que habitantes; posee 393 millones de armas de fuego y son 372 millones de habitantes.

A la vez, se trata de una sociedad con una juventud que expresa un malestar emocional muy importante, en conductas de tipo antisocial y auto destructivas, por lo que los problemas de ansiedad y depresión son relevantes en la población. Un joven que su mayor deseo cuando cumple su mayoría de edad, es el poseer un rifle semiautomático, es un interés peculiarmente violeto, que traduce una motivación destructiva inminente.

Con esta irrefrenable espiral de violencia, la Asociación Nacional del Rifle está encontrando gran resistencia y una importante toma de conciencia por parte de la sociedad norteamericana que desea vivir en paz, y sabe que una regulación tan laxa en materia de posesión y portación de armas, simplemente será un anhelo imposible para la paz.

El día de ayer en el Senado norteamericano, se alcanzó un acuerdo, entre senadores demócratas y republicanos, para llevar a cabo leves restricciones en materia de tenencia de armas, en el marco de mejorar la seguridad en las escuelas y mejorar los servicios de salud mental a nivel nacional.

De acuerdo con el presidente Biden, el acuerdo representa un compromiso mínimo sobre el tema de la violencia armada,  es un paso inicial pero se requiere ir más allá, se necesita implementar medidas de mayor control en los vendedores y para los compradores de armas, especialmente para aquellos menores de 21 años.

Además, la propuesta demócrata  busca que personas potencialmente peligrosas, por diversos motivos, especialmente violencia doméstica y de género, se les retiren sus armas. Otras propuestas más avanzadas en contra de la violencia armada son: se suspenda la venta de rifles semiautomáticos, y también se aumente la edad legal para la compra de armas, así como  la prohibición de cargadores de alta capacidad,  como ampliar las verificaciones de antecedentes de compradores, ésas aún no pueden tener aceptación en el Senado.

Durante el fin de semana se llevaron a cabo diversas concentraciones organizadas por el grupo “March for Our Lives”, que busca que el Senado responsa a las inquietudes de la sociedad norteamericana y que tome cartas en el asunto. El presidente Biden ha apoyado estas manifestaciones, considerando que el control de armas debe ser más estricto que el actual, aunque se afecten intereses de los grupos conservadores pro violencia armada.

Algunas de las consignas de estos grupos fueron: “¡Greg Abbott, shame on you!, Ted Cruz, shame on you!”,  haciendo referencia a la postura política de estos importante gobernantes conservadores, que apoyan decididamente a la Asociación Nacional del Rifle.

Cada vez que un joven menor de 21 años llegue a una armería a comprar su primer rifle semiautomático, los vendedores deberán preguntarse para qué lo quiere, considerando que un rifle de asalto por su naturaleza, implica acciones de gran envergadura militar; para proteger tu casa de una invasión (asalto) basta con un arma de menor calibre.

Es importante que se puede discernir entre armas para civiles y armas para militares, debe existir  un criterio que defina el propósito y el alcance para su uso.  Ningún civil requiere un rifle de asalto, éstos deben ser exclusivos para las fuerzas de seguridad del Estado, y la pregunta sigue ahí: ¿para qué necesita un joven menor de 21 años un rifle semiautomático de uso militar si no pertenece a milicia alguna?  Un arma no es un juguete.